La autoestima
Los seres humanos tenemos muchas necesidades que tenemos que cubrir, como comer, dormir, beber, pero no solo de pan vive el hombre, sentimos la necesidad de sentirnos útiles, de sentirnos necesarios, de ser estimados y valorados, esto no quiere decir que busquemos la vanagloria; sino que son...
Los seres humanos tenemos muchas necesidades que tenemos que cubrir, como comer, dormir, beber, pero no solo de pan vive el hombre, sentimos la necesidad de sentirnos útiles, de sentirnos necesarios, de ser estimados y valorados, esto no quiere decir que busquemos la vanagloria; sino que son condiciones que sirven de raíz para nuestra autoestima, porque todos necesitamos que nos quieran.Si una persona se siente rechazada, marginada, inútil, nota que su presencia no es apreciada en su lugar de trabajo o en su círculo social; si es ignorada o no es bien acogida, etc. se retrae, se siente relegada y su autoestima sufre un bajón.El poco aprecio y estima por si misma, baja de nivel su autoestima, la persona pierde la seguridad en si misma y sin esa seguridad no tiene la capacidad suficiente para afrontar las diversas circunstancias que conlleva el diario vivir.Si nos encontramos con nuestros propios talentos o dotes las denominadas riquezas del ser, como puede ser la inteligencia, la capacidad de desenvolverse, la seguridad que manifestamos en el trabajo y constatamos que somos capaces de amar, de apasionarnos, capaces de realizar obras útiles, de aportar nuestro sello personal a lo que hacemos o deseamos hacer, estamos caminando en positivo, levantando nuestra autoestima.Son importantes las relaciones que hayamos establecido con los demás, relaciones francas, sanas y sinceras que nos hagan sentirnos necesarios y satisfechos de nosotros mismos, que haya respuesta o reciprocidad en las personas en las que depositamos nuestro compañerismo y nuestra amistad.Pero al igual que en muchas áreas de la persona, una exageración en este nivel puede provocar dudas y desasosiego.Hay personas que viven excesivamente ansiosas del apoyo y aceptación de los demás, parece que su autoestima depende solamente de los gestos de la gente con la que comparte cada día, o también el otro extremo, que parecería que la persona ha rebasado lo natural, se siente que esta por sobre de todos y arrasa con todas las sugerencias, ideas, conceptos, proyectos, etc. que pueden presentar los demás, es dar valor solo a lo propio.Las exageraciones nos indican la necesidad de madurar en la dimensión relacional.Si estás seguro de ti mismo puedes verdaderamente darte y amar, como nos lo pide El Señor, darse al hermano, porque quién no se ama es difícil que pueda amar a los demás.Debemos sentirnos valiosos porque somos amados por nuestro Padre Celestial, porque somos sus hijos, porque El ha puesto su mirada sobre cada uno y nos llama por nuestro nombre, tener la certeza de esta verdad debe ser un impulso para elevar nuestra autoestima.Si hemos elevado nuestra autoestima responderemos afirmativamente a estas preguntas: ¿Han mejorado nuestras relaciones con los demás? ¿Somos ahora más sociales, mas corteses, mas atentos?¿Nos sentimos capaces de afrontar compromisos y dificultades?Busquemos calidad de vida que también equivale a calidad de afecto, a ser querido, a saber querer y a quererse a si mismo.


