El racismo es lo primero

Y vamos a lo otro: ¿Puede algo ser más importante que el dólar para un capitalista estadounidense? La respuesta inmediata tiene a ser un rotundo NO. Pero depende.Depende si el capitalista vive en Arizona y se considera WASP, porque entonces lo más importante será el racismo.Eso merece unas...

Y vamos a lo otro: ¿Puede algo ser más importante que el dólar para un capitalista estadounidense? La respuesta inmediata tiene a ser un rotundo NO. Pero depende.Depende si el capitalista vive en Arizona y se considera WASP, porque entonces lo más importante será el racismo.Eso merece unas explicaciones y vamos a intentarlas. Primero, explicando qué es WASP: acrónimo inglés para “Blanco, Anglo-Sajón y Protestante” (White, Anglo-Saxon and Protestant).En algunos casos extremos esas personas autodenominadas WASP sustituyen “protestante” por Peregrino, pretendiendo ser descendientes directos de aquellos primeros anglosajones que llegaron a estas tierras, por cierto ya ocupadas por pueblos originarios y por lo tanto no fueron recién entonces “descubiertas”.Ahora concentrémonos en los WASP de Arizona, el que 14 de febrero de 1912, se convirtió en el último territorio estadounidense dentro de los 48 estados contiguos (es decir, los del continente, excepto Alaska) en adquirir el estatuto de estado. Antes, hasta 1848 Arizona había sido parte del territorio que los Estados Unidos arrebataron violentamente a México. Pues bien, (o mejor pues mal) allí, en Arizona promulgaron este año la Ley de Corrientes SB1070 de 2010, o ley “de apoyo a las fuerzas de orden público y los vecindarios seguros” (es un eufemismo) también conocida como Ley del Odio y que criminaliza a los inmigrantes sin documentos y considera sospechosos de crímenes a todos los que por su aspecto puedan parecer inmigrantes, ya sean ciudadanos norteamericanos o inmigrantes legales o ilegales.Eso es racismo, sin atenuantes y sin eufemismos, que ha desplazado ya fuera de Arizona a más de 120.000 seres humanos que, por cruel ironía, deberían ser los verdaderos dueños de ese territorio, porque son mexicanos.Y decíamos que el racismo parece ser para los WASP de Arizona prioritario, inclusive sobre el sacralizado dólar, porque desde que se está aplicando esa Ley del Odio el sector de hotelería – sólo el de hotelería- ha declarado que perdió más de 240 millones de dólares en visitas de turistas, convenciones y otros eventos que fueron suspendidos. Esto último según información de CNN, que para este tema sí merece la mayor credibilidad, puesto que su compromiso para defender el capital está fuera de toda duda.¿Y con semejante comportamiento “legal”, así sea de uno solo de sus estados miembros, pretende aquel país dar lecciones de moralidad e inmiscuirse en asuntos de derechos humanos que suceden en otros países? Qué desfachatez.Por supuesto que, como decíamos más arriba, el tamaño del atropello que se está cometiendo en Arizona no atenúa ni reduce la ignominia de cualquier actitud racista, en cualquier parte del mundo, contra un solo ser humano.Y eso no es negociable.


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