Nosotros, los malagradecidos
Recordamos muy poco (si es que alguna vez lo recordamos) que fue Alexandre Petion, presidente de Haití, la primera república independiente de Francia en América, quien, con su franco y desinteresado apoyo a Simón Bolívar permitió al Libertador reiniciar sus operaciones militares en el...
Recordamos muy poco (si es que alguna vez lo recordamos) que fue Alexandre Petion, presidente de Haití, la primera república independiente de Francia en América, quien, con su franco y desinteresado apoyo a Simón Bolívar permitió al Libertador reiniciar sus operaciones militares en el Continente, para culminar en la formación de nuestros países. Haití daba asilo y respaldaba las causas republicanas en el continente americano. Por ello Bolívar consideró que Haití era el lugar adecuado para organizar su expedición militar que salió de allí el 23 de marzo de 1816 con rumbo a la isla de Margarita hacia Venezuela. Recibió de Petion respaldo político, ayuda financiera y colaboración técnica, naval y militar.Hoy, Haití agoniza, flagelada por desastres naturales que en alguna medida han sido provocados por la desalmada explotación de las tierras haitianas y parecería que hasta hoy no se les perdona a los haitianos el haber sido los primeros en estas tierras en proclamar su libertad, cuando el esclavismo aún imperaba en Europa y en Estados Unidos. Ocupado por fuerzas militares de las Naciones Unidas, los “Cascos azules” entre los cuales sentimos muchísima vergüenza de que estuvieran soldados bolivianos (¿será que todavía están?, el pueblo haitiano no ha perdido, sin embargo, su rebeldía y en varias regiones del país se han estallado protestas sociales contra esa Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH), cuyos cascos azules de Nepal son acusados de haber introducido en el país el vibrión colérico, causante del cólera, al verter sus materias fecales en el Río Artibonito.¿Hasta dónde y hasta cuándo vamos a permitir que ese heroico país sea abusado? ¿Acaso no pagó con demasía su atrevimiento de haberse liberado del dominio francés? (Y por cierto pagó realmente una millonaria deuda de guerra, que depauperó los recursos originales haitianos que hubieran servido para impulsar su desarrollo).Interesados como estamos en esa injusta situación en la que sobrevive el hermano pueblo haitiano, encontramos en la genial “Cronología de las Intervenciones Extranjeras en América Latina”, de don Gregorio Selser, este detalle histórico, tan olvidado (o más aún) que el gesto solidario de Petion con Bolívar:“12/Septiembre 1779. Contribución haitiana a la independencia de Estados Unidos: el almirante francés D’Estaing recluta a 3.500 libertos y con parte de ellos se apodera de la ciudad de Savannah, Georgia, comenzando el sitio a las fortificaciones inglesas….Esta es una de las historias poco comentadas en Estados Unidos”.O sea que son los gringos quienes tienen que agradecer a los haitianos, porque fueron esos haitianos “libertos” quienes fueron a pelear por la independencia de los estadounidenses, precisamente en Georgia, donde ahora funciona la central de CNN, que no hace sino regodearse mostrando la miseria a la cual ha sido reducida Haití.Definitivamente: ¡Qué malagradecimiento!


