Iglesia - prensa - Llorenti
Y utiliza sus medios para descalificar a propietarios e informadores con el fin de persuadir al respetable de que los periodistas son unos desorejados, incapaces de complacerse con las angélicas melodías masistas. El Gobierno se entretiene en su especialidad de alargar los conflictos, a la...
Y utiliza sus medios para descalificar a propietarios e informadores con el fin de persuadir al respetable de que los periodistas son unos desorejados, incapaces de complacerse con las angélicas melodías masistas. El Gobierno se entretiene en su especialidad de alargar los conflictos, a la espera de que se resuelvan por cansancio de las partes o de una de ellas. Personalmente creo que los periodistas independientes no se dejarán rendir y combatirán con las armas de la verdad y la razón.Otro conflicto que tampoco es nuevo fue el último bofetón que el ministro del Gobierno Plurinacional y Laico, Sacha Llorenti, se permitió propinar al vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Bolivia, Mons. Jesús Pérez y a todos los obispos y fieles de la Iglesia boliviana. En su declaración pública, los prelados habían afirmado que el Gobierno del MAS es cada vez menos democrático, que aumenta la pobreza y el desempleo, y que se extiende el narcotráfico, infiltrado por criminales de otros países extranjeros. ¿Acaso estos tres “descubrimientos” no eran conocidos por todo aquel que tiene ojos? Al atacar a la Iglesia católica por ser “monárquica”, el señor ministro ignora que Jesucristo fundó su Iglesia sobre la roca de Pedro: “Tú eres piedra y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” dijo el Señor. (Mt.16. 13,20) No la edificó sobre una asamblea republicana, como corresponde a la sociedad civil. Ni sobre movimientos sociales clasistas, sembradores de resentimientos, sino sobre hombres de buena voluntad.Llorenti calificó a la Iglesia de machista porque no ordena sacerdotisas a las mujeres. Es posible que también ignore el ejemplo de Jesús que permaneció célibe toda su vida. Llorenti tampoco aprendió que la Iglesia tiene sus razones históricas para no ordenar a mujeres sacerdotisas y muchos menos “obispesas”. Recuerde el Sr. Ministro que hace pocos años, la Iglesia anglicana abrió el camino del episcopado a las mujeres. El resultado fue que, desde entonces, más de 100 pastores y otros muchos laicos anglicanos se convirtieron al catolicismo, y hace pocas semanas cinco obispos anglicanos pidieron ser admitidos en la Iglesia católica, apostólica y romana “por considerar - afirman esos obispos - que la Iglesia anglicana ha llevado a cabo cambios que se consideran incompatible con la vocación histórica anglicana, tales como la ordenación sacerdotal de las mujeres y el matrimonio de los homosexuales.La otra fantasía del ministro es que a la Iglesia “nunca ha perdonado que todas las iglesias sean iguales”.Pero el Gobierno Plurinacional jamás permitirá que alguien le recuerde que su política no es democrática. Sacha Llorenti califica a los obispos como “portavoces del colonialismo y de los ricos”. No sabe que la misma Iglesia llena con su amor y caridad - sin esperar la recompensa de los votos - los vacíos que deja el Estado, a la hora de (no) ocuparse de los pobres y desvalidos.Por último, si no el final, el lenguaje de los obispos fue mesurado y en busca de conciliación, frente a la conflictividad que caracteriza al Gobierno. Advierta el Sr. Ministro que el Estado Plurinacional es laico. Sin embargo, tiene que gobernar para una mayoría católica.


