Lluvias y sequías
Mientras tanto, aquí, nosotros, estamos comenzando a sentir los efectos de la sequía y nada raro sería que al agudizarse también rompamos los record históricos de las calamidades que todos los años causa el clima, en este caso la sequía, sobre nuestra tierra, nuestros cultivos, nuestra...
Mientras tanto, aquí, nosotros, estamos comenzando a sentir los efectos de la sequía y nada raro sería que al agudizarse también rompamos los record históricos de las calamidades que todos los años causa el clima, en este caso la sequía, sobre nuestra tierra, nuestros cultivos, nuestra ganadería y principalmente sobre nuestra gente. Esos dos extremos: inundaciones y sequía no se están dando en el continente por casualidad. Existe una causalidad clara, neta e irrebatible: La economía capitalista depredadora ha forzado a la naturaleza a extremos desastrosos, en muchos casos ya irreversibles, a ningún costo.En Tarija, en la capital, de hecho ya estamos con el agua severamente racionada. De los 550 litros de agua potable por segundo que la ciudad necesita como mínimo las autoridades dicen que solamente podrán proveer 435. Es un faltante de agua potable de 115 litros ¡por segundo! Cualquier cálculo aritmético elemental produce escalofríos. Porque todo indica que la tendencia inexorable de esta situación es…. empeorar.A esta altura, aunque tengamos claramente identificada la relación causa – efecto de nada nos servirá. La deforestación desalmada, la contaminación de los ríos y de todo el entorno, la ineptitud o negligencia para diseñar y aplicar rigurosamente planes de ordenamiento territorial nos han conducido a esta situación. No hay donde perderse; las causas son contundentes.Pero todavía no percibimos intención política seria para encarar esta situación con medidas proporcionales. Seguimos esperando que las declaraciones de zona de desastre nos traigan alivio temporal por medio de “auxilios” coyunturales.Hemos tolerado que la deforestación salvaje acabe paulatinamente con las “fábricas de agua”, que son los bosques, sin tomar en cuenta que renovar un bosque devastado puede necesitar más de 200 años.Hemos tolerado que se politicen áreas administrativas encargadas del suministro de agua potable y del saneamiento básico. Paradójicamente, Bolivia ha logrado que esos temas sean incorporados en los foros internacionales., pero eso no consuela, porque cuando físicamente no estamos sufriendo sed es porque estamos con el agua al cuello y a punto de morir ahogados.Vivimos en un sistema abierto, “somos” un sistema abierto en constante intercambio con el ambiente, a través de entradas y salidas. Energía y materia se intercambian incesantemente, pero parecería que no hemos formado conciencia plena de esto y estamos ya pagando el precio. Lo peor es que para nuestros hijos el costo será aún más alto.Y por eso debería actuar ya. Todos.


