Drogas realmente nocivas

Esto como noticia, lo distribuyen las agencias internacionales, informando que un grupo de científicos en Gran Bretaña llegó a la conclusión de que el alcohol es la droga más nociva, por encima de la heroína, el crack o la cocaína.En esta oportunidad, que hayan sido 30 expertos británicos...

Esto como noticia, lo distribuyen las agencias internacionales, informando que un grupo de científicos en Gran Bretaña llegó a la conclusión de que el alcohol es la droga más nociva, por encima de la heroína, el crack o la cocaína.En esta oportunidad, que hayan sido 30 expertos británicos (eso dice la noticia), agrega credibilidad al asunto, porque es allá, en Europa, tanto como en los Estados Unidos, donde ha hecho carrera la versión de que todo lo que tiene que ver con las drogas nocivas, especialmente los psicotrópicos, es  responsabilidad de nosotros, de los países periféricos.Veamos, entonces, más detalles de lo que hizo ese Comité Científico Independiente de Drogas:Las sustancias fueron clasificadas en una escala de 0 a 100, en donde 100 era el nivel máximo de daño. Luego de promediar las distintas variables, el alcohol obtuvo el primer lugar con una puntuación de 72, seguido por la heroína (55), el crack (54), las meta-anfetaminas (33) y la cocaína (27). La marihuana se ubicó en el puesto octavo, con 20 puntos, y el último fueron los hongos, con 6.  La investigación, publicada la semana pasada en la revista médica “The Lancet”, ya provocó una polémica sobre la clasificación actual de las drogas y pone sobre el tapete el debate sobre la legalización, que por ahora no marcha ni en California, donde la semana pasada sometieron a referendo infructuosamente esa posibilidad de legalizar la marihuanaEl método de estudio de los mentados expertos británicos estuvo basado en 16 criterios, nueve relacionados con los perjuicios directos al consumidor, como la mortalidad, los grados de dependencia, la discapacidad mental y la destrucción que causaba en el organismo del usuario; y los otros siete tuvieron que ver con los daños al entorno social, como el deterioro de las relaciones familiares, los costos económicos por la baja productividad laboral y el impacto en el medio ambiente.Del alcohol y sus efectos existe conocimiento y consenso digamos “global”. De la experiencia de prohibirlo existe también (gracias a Hollywood, en parte) masiva conciencia. El prohibicionismo no funciona.En lo que tenemos que profundizar es en el estudio del efecto de otras drogas, fármacos sobretodo, que son un verdadero flagelo social. Con la aquiescencia de las autoridades y con jugosa utilidad para un puñado de grandes laboratorios que los fabrican. La información que nos dio pie para este comentario concluye con una lucida recomendación: “Las drogas legales merecen un tratamiento tan serio como el que se les da actualmente a algunas ilegales, ya que estas están causando mucho más daño”.Plenamente de acuerdo. Lo que cabe, entonces, es que la grandilocuente declaración sobre “responsabilidad compartida”, deje de ser letra muerta en los organismos internacionales. Específicamente en las Naciones Unidas.


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