Las ventajas de respirar aire puro
El aire rico en oxígeno dinamiza a todo el hombre y eleva incluso la vibración del cuerpo. Un paseo armonioso, en el que el aire puro es aspirado tranquilamente, sin agitación, provoca incluso una disminución de los pensamientos sobre enfermedades y preocupación que pesan a la persona. Si...
El aire rico en oxígeno dinamiza a todo el hombre y eleva incluso la vibración del cuerpo. Un paseo armonioso, en el que el aire puro es aspirado tranquilamente, sin agitación, provoca incluso una disminución de los pensamientos sobre enfermedades y preocupación que pesan a la persona.
Si las células han recibido suficiente aire fresco de la naturaleza, esto produce en algunos casos que el consciente y el subconsciente de las agrupaciones celulares se tranquilicen. El hombre se aleja entonces de sus moldes de pensamientos acostumbrados y de sus problemas. Así se fortalece el conjunto celular pues el ser humano es un cuerpo natural y como tal debería vivir también con la naturaleza. Muchas personas cierran las puertas y ventanas, calientan excesivamente sus habitaciones y excluyen el oxígeno que vivifica la salud.
Si en los días tibios de primavera y verano a la persona le es posible dormir al aire libre, lo debería hacer. También la naturaleza, la donante de fuerza para la vida del hombre, alivia y sana enfermedades, pues el Espíritu de Dios está en todo. Si es posible se recomienda descansar o dormir bajo coníferas, que son grandes portadoras de oxígeno. Se podrá sentir muy pronto el fortalecimiento del cuerpo, si la persona contribuye a ello con una actitud positiva ante la vida y armoniza así su sistema nervioso.
Cuando hay suficiente oxígeno puro en el cuerpo, también los remedios naturales que toma la persona tienen un efecto más intenso. En el cuerpo humano, los medicamentos naturales en contacto con el oxígeno vivificante, son estimulados a que tengan una acción más intensa en nosotros. Los portadores de la vida en el oxígeno producen incluso una vibración más elevada del cuerpo humano, de modo que todo el organismo se hace más permeable para las fuerzas positivas que ayudan y curan.
Gracias al cambio de ambiente y al aumento del oxígeno en el cuerpo, también a más movimiento y quizás a la invocación de los órganos, a colores, formas y aromas, la persona alcanza una vibración más elevada. Esto produce que los órganos de los sentidos reaccionen con más precisión e indiquen qué elementos reconstituyentes necesita el cuerpo, también en relación con la alimentación. Un ritmo corporal armonioso y equilibrado, es decir, un cuerpo armonioso, da a conocer por medio de los sentidos al entendimiento los alimentos que necesita para sanar o permanecer sano.
Todo es vibración. Así también el ser humano no es otra cosa que un complejo vibrante, constituido por sus sentimientos y sus moldes de pensamiento. Si altera su vibración, sus sentidos también reaccionarán correspondientemente.
El oxígeno es por lo tanto vida. No obstante, el oxígeno puede actuar en el cuerpo sólo si, como ya ha sido dicho, se cambia la actitud ante la vida: En lugar de pensamientos negativos, desorientados, llenos de odio y envidia, tienen que ser puestos pensamientos conscientes, llenos de Dios, positivos y desinteresados. Todo junto tiene un efecto estimulante en el alma y en el cuerpo.
Es una legitimidad que quien no vive en y con la naturaleza debilita su organismo. Pero quien reconoce su organismo como un cuerpo natural, vivirá con la naturaleza y las fuerzas de la naturaleza que proporcionan igualmente curación y ayuda.
No basta rogar hoy diciendo "Señor, ayúdame" y dudar mañana de la ayuda del Espíritu. Una fe firme en el Espíritu eterno, una afirmación inquebrantable de las fuerzas positivas produce alivio de la enfermedad y curación desde el interior.


