Macroeconomía con “chuis”

Para hacer esta rotunda afirmación no nos estamos apoyando solamente en que lo que aseguró – palabra más, palabra menos – el ministro de Economía y Finanzas Luís Arce Catacora, sino principalmente en el anuncio oficial de la Reserva Federal de los Estados Unidos, de que inyectará a la...

Para hacer esta rotunda afirmación no nos estamos apoyando solamente en que lo que aseguró – palabra más, palabra menos – el ministro de Economía y Finanzas Luís Arce Catacora, sino principalmente en el anuncio oficial de la Reserva Federal de los Estados Unidos, de que inyectará a la economía global la bobadita de 500.000 millones de dólares adicionzales, dizque “para estimularla”.Es que la recesión tiró para abajo todo: 1.- La producción de bienes y servicios. 2.-  El consumo, particularmente las ventas de automóviles y viviendas. 3.- La inversión.- pues gran parte de las reducciones del gasto en nuevas inversiones, es suspendida o aplazada en el tiempo. 4.- El empleo, pues la caída de la producción de bienes y servicios, provoca que las empresas demanden menos mano de obra y por tanto aumenta el desempleo (así lo muestra la Ley de Okun).5.- El beneficio de las empresas, que es lo que –honestamente – menos nos preocupa en este momento.Lo previsible es que la inflación suele bajar durante los periodos de recesión. Al descender la demanda de materias primas, caen sus precios. Los salarios y los precios industriales tienen menos tendencia a bajar, pero tienden a subir menos deprisa en las recesiones económicas, lo que deja sin piso el insistente alegato del ministro Arce de que  la inflación en Bolivia no subirá del 4.5%. Eso no es lo importante.Pero sigamos utilizando los conceptos del ministro Arce. El habló de las “cuatro crisis del capitalismo senil”: la crisis climatológica, energética, alimenticia y la financiera que configuran un panorama “muy triste” para el sistema capitalista que hoy no puede resolver, porque hay una quinta crisis que es la macroeconómica, porque las políticas que diseñan desde los países centrales hoy no pueden resolver sus problemas”.Completamente de acuerdo, señor ministro, pero, entonces, ¿Por qué seguimos manteniendo la mayor parte de nuestras Reservas Internacionales Netas en dólares, si con esa emisión monstruosa de 500.000 millones adicionales de la ya satanizada moneda, lo que se pretende es hundir más a las economías dependientes de la estadounidense?Eso, en cuanto tenga un poquito de tiempo, señor ministro, por favor explíquenos a los legos en la forma más clara posible. Con “chuis”, porque sinceramente mucho del intríngulis de la macroeconomía es, para los ciudadanos de a pie, sumamente difícil de entender.Y de paso, para no quedarnos solo en críticas y en lamentos, nos gustaría saber cuánto efectivamente hemos avanzado en la constitución del Banco del Sur y en la aplicación del SUCRE, o sea del Sistema Único de Compensación Regional. Gracias.


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