Un enorme riesgo departamental
Un dizque comité cívico a través de sus portavoces emergen intentando ser protagonistas del tema limítrofe con Chuquisaca, autonombrándose portaestandartes del tema hidrocarburífero y del megacampo Margarita. Hay que decirlo de una vez: una institución que demostró no representar sino...
Un dizque comité cívico a través de sus portavoces emergen intentando ser protagonistas del tema limítrofe con Chuquisaca, autonombrándose portaestandartes del tema hidrocarburífero y del megacampo Margarita.
Hay que decirlo de una vez: una institución que demostró no representar sino siniestros intereses en la actualidad; una institución que no ha ganado nada desde hace 5 años para acá (mejor dicho ganó mucho desprestigio); una institución dirigida por personas que más allá de su voluntad carecen de todo carisma y conocimiento con respecto a temas tan delicados, no pueden hacer figuración en este tiempo y –lo reiteramos- en este delicado tema.
El comité cívico como está, es el mejor argumento para que cualquier institución seria no crea en el departamento, para que cualquiera vea que acá reina la improvisación y el mezquino interés; no puede ser que una institución dirigida por sujetos que se encargaron de enfrentarnos ahora quieran mostrarse como nuestros representantes para tan delicado interés departamental.
Sobre ello, la anterior prefectura hoy con otro nombre y peores problemas quiere al igual que su vecino de casa, y oficio, levantarse en nombre del departamento para abanderar el delicado tema.
No puede existir Tarija suficientemente tonta para permitir que dos instituciones que se han encargado de maltratar un reclamo histórico tarijeño (la autonomía) vuelvan a querer encumbrarse con un tema que merece la mayor atención, el mayor apego a esta tierra y la responsabilidad con ella, aspectos que no son conocidos -o tal vez poco conocidos- por miembros de las dos instituciones que quieren llevar del brazo a Tarija a cometer un yerro histórico más.
De ser así, que estas dos instituciones liderizarán este delicado tema, una cosa es segura: el departamento de Tarija perderá.
Ambas instituciones, ex prefectura hoy con otro nombre y peores problemas y un dizque comité cívico que no ganó nada para Tarija desde hace 5 años atrás, son los menos indicados para ponerse a la cabeza del departamento en tan delicado tema. Acá no se trata de protagonismo partidario mezquino, no se trata de panen et circenses, para encubrir verdaderos intereses siniestros que están saliendo a la luz; acá no se trata de bufones y sainetes; no se trata de gritar una consigna y nada más, es la integridad del departamento la que se está permitiendo discutir y se permite esto porque justamente quienes han estado a la cabeza de este departamento han cometido los yerros más dolorosos que Tarija tuvo que sufrir y todavía afirman ufanos "que trabajan por Tarija y no darán un paso atrás"…
Eso de los pasos para atrás, aun lado y al otro, lo dejamos para otro escrito. Hoy nos preocupa que figurines salten en escena intentando dirigir al departamento en tan peligroso tema. Acá es necesario que la Asamblea Departamental convoque con la mayor urgencia a quienes conocen del tema, en el área técnica, límites e hidrocarburos, en el área cívica, verdaderos representantes de la soberanía popular y quienes conocen los antecedentes de los límites y del conflicto en particular y esto se cierre de una vez y no se permita siquiera la prosecución del debate de la integridad del departamento de Tarija.
Esto que pasa por una obligación de los funcionarios, unos en convocar y otros en desistir de sus intentos de protagonismo malsano, se convierte en una preocupación permanente del poblador de este departamento.
Una comisión entendida en el tema debe ser la única que hable en nombre del departamento y no figurines y figurones, que de esto saben poco y entienden nada.


