¿Hacia dónde se proyecta Irán?
El desarrollo tecnológico de Irán no tiene nada que ver con la miopía de Bush como lo sostienen algunos articulistas. La guerra con Irak, iniciada por Sadam Jussein, dejó en evidencia que Irán no podía continuar como hasta ese momento: prácticamente indefenso. Y los que tradicionalmente...
El desarrollo tecnológico de Irán no tiene nada que ver con la miopía de Bush como lo sostienen algunos articulistas. La guerra con Irak, iniciada por Sadam Jussein, dejó en evidencia que Irán no podía continuar como hasta ese momento: prácticamente indefenso. Y los que tradicionalmente vendían armas a Irán eran aquellos que lo hacían buscando sus propios beneficios y bajo la perspectiva del dominio geopolítico de la región. Era necesario, entonces, desarrollar el país aprovechando sus recursos energéti-cos como capital, y bajo esa idea el Estado iraní aprovechó los recursos para transformar a Irán en un país moderno y de mayor cultura. Las universidades de Irán no tienen nada que envidiar a las universidades europeas.
Poco a poco se está configurando una unidad vecinal que tarde o temprano ha de constituir la base sobre la que se edifique un Estado Multinacional, cuestión que se esperaba de la Liga Árabe y que por muchas razones no pudo ni puede ser el factor aglutinante de esta región. Ya en el pasado, el que fuese presidente de Egipto Gamal Abdel Nasser con una visión futurista intentó este camino empezando por unir a Egipto con Siria en 1958 bajo el nombre de República Árabe Unida. A esta unión se estaba acercando Libia ya bajo la dirección del actual dirigente Muammar al-Gaddafi, idea que no llegó a realizarse por la derrota de Egipto, Siria y Jordania en la guerra de los seis días en 1967. A la muerte de Nasser, su sucesor, Anwar el-Sadat, fuertemente influido por USA dejó de lado este proyecto y se deshizo la unión que había con Siria.
La visita del presidente Mahmud Ahmadineyad a Líbano recientemente ocurrida, no se ha hecho para amenazar a Israel ni mucho menos a USA. Desde luego que esos Estados se sienten frustrados por la calurosa acogida que ha tenido en Líbano la visita del presidente iraní. Ahmadineyad fue aclamado por el numeroso público asistente al paso de su comitiva por Beiruth. Y allí no sólo había gente relacionada con Hizbollá o Amal. Las agencias norteamericanas intentan manipular la noticia diciendo que la gente de esas organizaciones tiene más lealtad a Irán que a Líbano, algo absolutamente falso. Lo que es realmente cierto, es que Irán ha aumentado su influencia en Líbano y que en Hizbollá es un aliado poderoso que en caso de guerra actuará del lado de Irán.
(Tomado de ARGENPRESS.info)


