Corrupción y escándalo
El caso complejo que hoy nos interesa es (como algunos lo habrán imaginado) la corrupción. Primero, nos concentramos en lo que la enciclopedia identifica como corrupción política: En términos generales, la corrupción política es el mal uso público (gubernamental) del poder para conseguir...
El caso complejo que hoy nos interesa es (como algunos lo habrán imaginado) la corrupción. Primero, nos concentramos en lo que la enciclopedia identifica como corrupción política: En términos generales, la corrupción política es el mal uso público (gubernamental) del poder para conseguir una ventaja ilegítima, generalmente secreta y privada.Luego agrega: Todos los tipos de gobierno son susceptibles a la corrupción política. Las formas de corrupción varían, pero las más comunes son el uso ilegítimo de información privilegiada, el tráfico de influencias, el pucherazo, el patrocinio, sobornos, extorsiones, influencias, fraudes, malversación, la prevaricación, el caciquismo, el compadrazgo, la cooptación y el nepotismo.Pero hasta ahí se está refiriendo a situaciones genéricas, nada específico.Seguimos buscando entonces (esta vez en la red) y nos detuvimos en un caso escandaloso de corrupción, bautizado por los medios de comunicación “el carrusel de la contratación de obras”.Sucedió que un gobernante hizo contratos millonarios para la ejecución de obras públicas. Involucró a copartidarios, amigos, compadres y hasta a su hermano.Pero bien decían antes que no hay crimen perfecto. Los de su mismo partido se escandalizaron y denunciaron al gobernante-contratista-corrupto. Y se armó la gorda.Comenzó la investigación y se destapó el incumplimiento de los procesos de selección objetiva previstos para la escogencia de contratistas y la presunta interferencia indebida en los trámites contractuales del hermano de la autoridad.Encendido el asunto, la autoridad inculpada convocó a ruedas de prensa para decir que todo era invento de sus enemigos políticos (la acusación la había iniciado uno de su mismo partido)Al avanzar las investigaciones se descubrió que algunas empresas contratistas cambiaron su objeto (razón social) para hacerse a contratos. Da la casualidad que algunas de esas empresas tienen contratos en el sector de infraestructura, pero también en el sector social. Es decir, para los investigadores, estas empresas “cambian de sombrero” de acuerdo a los intereses.A esta altura la historia se puso ya apasionante. Comenzaron a declarar testigos que “prendieron el ventilador”, es decir salpicaron a diestra y siniestra, pringando incluso a ministros y otros personajes de alto nivel. No se sabe en que terminará esta que tiene las características de una telenovela o un culebròn de esos de antes. Todo el país está alborotado. ¿No les dijimos qué país? Pues Colombia, donde el alcalde de la capital, Bogotá, Samuel Moreno Díaz y su hermano, el senador Iván Moreno Díaz, están hace cuatro días en el ojo de una tormenta de escándalo y corrupción, de esas que realmente dan ganas de alquilar balcón. Pero no hace falta, porque ahora con Internet pueden seguir las incidencias “on line” o buscar algo similar en la programación local.


