Reemplazar los premios Nóbel
Consideraba que el Comité Nobel podría equilibrar su decisión anterior, cuando condecoró sin ningún mérito a Barack Obama, lo cual produjo bastante crítica en importantes franjas de la opinión pública mundial. También dije que, aunque no lo hiciera, Evo siempre tendría el...
Consideraba que el Comité Nobel podría equilibrar su decisión anterior, cuando condecoró sin ningún mérito a Barack Obama, lo cual produjo bastante crítica en importantes franjas de la opinión pública mundial. También dije que, aunque no lo hiciera, Evo siempre tendría el reconocimiento de los pueblos de la tierra.Nuestras observaciones sobre el premio Nóbel no se basaron nunca en una actitud ingenua, por el contrario, sabemos que ese premio es político, es del Norte y expresa determinada correlación de fuerzas. Muchas veces han sido galardonadas figuras que expresaban los anhelos de paz y armonía entre los pueblos del mundo. Pero siempre fue en una proporción desigual frente a las designaciones de líderes del Norte, de dudoso aporte a la Paz mundial.Todas las instancias internacionales deben ser revisadas y democratizadas, especialmente el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Pero en el caso particular de los reconocimientos al quehacer artístico, científico y humanitario, los pueblos del Sur deben crear una nueva institucionalidad, libre de eurocentrismo.Tanto más si consideramos que en los últimos años el Premio Nóbel de la Paz no se aparta de los intereses geopolíticos de Estados Unidos. Lo que antes era desequilibrado, ahora resulta alevosamente parcial. La elección este año, confirma que el Comité Nóbel no tiene ninguna intención de rectificar ni equilibrar nada.Considero que es hora de que instauremos nuestro propio premio a la Paz, desde el ALBA, desde el Sur.Un firme candidato sería Fidel Castro, por sus llamados a evitar la guerra nuclear. Tenemos miles de justos merecedores a ese premio. Es hora de que los reconozcamos, les rindamos homenaje y los pongamos de ejemplo para las nuevas generaciones.Podríamos pensar en un premio de la Paz y el Buen Vivir. En este mundo al revés, tenemos la obligación de enderezar lo torcido y dar vuelta lo que está de cabeza. Porque lo que el mundo de justicia por el que luchamos es para bien de todos, como decía Martí:Cultivo una rosa blancaen julio como en eneropara el amigo sinceroque me da su mano francay para el cruel que me arrancael corazón con que vivocardos ni ortigas cultivocultivo una rosa blanca


