Agro y el transporte agotan su paciencia por la falta de diésel
Desde el Gobierno hacen eco de la llegada de un buque con más de 50 millones de litros de diésel, que será destinado a reforzar el abastecimiento en el país. Los sectores afectados ya no creen en los anuncios
La falta de diésel en los surtidores está acabando con la paciencia de los agropecuarios y transportistas del país, que necesitan el carburante para continuar con sus actividades económicas. Desde el Gobierno hacen eco de la llegada de un buque con más de 50 millones de litros de diésel, que será destinado a reforzar el abastecimiento en el país. Sin embargo, expertos ya advirtieron que esa cantidad alcanzará solo para seis días.
Agricultura paralizada
El presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking, advirtió que crece la desesperación en el sector por las fallas en el abastecimiento de diésel.
Aseguró que la persistente escasez mantiene paralizada parte de las labores agrícolas y recalcó que, si el problema continúa, en los próximos meses podría reducirse la oferta de alimentos.
La preocupación del sector surge en un momento en que las filas en los surtidores continúan y el diésel sigue sin llegar con regularidad al área rural, donde el combustible es indispensable para sembrar, cosechar y transportar la producción.
"Las filas siguen, los camiones están parados y el combustible no está llegando al campo", resaltó el presidente de la CAO. "Este es un tema serio y el campo está muy preocupado. No estamos pidiendo una concesión para el sector. Necesitamos diésel para producir los alimentos que requieren todas las familias bolivianas", agregó, al recalcar que es obligación del Estado garantizar el abastecimiento de carburantes.
Transporte cansado
En el transporte la situación no es mejor. Los choferes no solo deben lidiar con las filas en los surtidores, sino también con el incremento del precio de los repuestos para los vehículos, impulsado por la constante subida de la cotización del dólar, lo que ha impedido que los costos se estabilicen.
La situación preocupa y enardece los ánimos de quienes llevan horas, o incluso días, haciendo fila por unos litros de diésel. En la zona norte de Cochabamba, por ejemplo, dos conductores terminaron a los golpes al disputarse un lugar en la fila de un surtidor.
Uno de los conductores afectados expresó que "es lamentable y vergonzosa la situación que estamos pasando".
"Siento molestia; es preocupante. Desde el martes estamos esperando, tantos días sin comer ni dormir bien. Y, aparte de eso, hay robos aquí en la calle", denunció otro de los transportistas afectados.
La dirigencia del transporte pesado y del transporte federado se reunirá de emergencia esta semana para analizar este problema y tomar una decisión. Retomar las movilizaciones es la primera medida que evalúan. Aseguran que ya no quieren nuevos acuerdos con el Gobierno, pues, hasta ahora, no ha cumplido ninguno de los compromisos asumidos.
El Gobierno trata de calmar los ánimos
El ministro de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente, Fernando Romero, se refirió a la crisis de los carburantes y aseguró que el abastecimiento se irá regularizando.
"El viernes hemos recibido la noticia de que finalmente ha podido llegar a puerto un buque con más de 50 millones de litros de diésel. Estaba frente a la costa de Chile y no podía atracar debido al fuerte oleaje. Creo que el abastecimiento se va a ir regulando", expresó Romero ante los medios.
Romero afirmó que la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán también está afectando el abastecimiento de combustible, principalmente de diésel, debido al impacto que tiene en el incremento de los precios internacionales del petróleo.
"Lamentablemente, la guerra, por supuesto, ha influenciado para que los precios del petróleo sigan subiendo, y eso pone mucha presión sobre el abastecimiento de diésel", manifestó.
La explicación de las autoridades no convence a los sectores afectados por la escasez de combustibles, los cuales exigen al Gobierno cumplir con su obligación de garantizar el abastecimiento de diésel y gasolina en todo el país.





