Contrabando y el terrorismo
Oviedo ofrece diálogo y firmeza contra narcotráfico
Oviedo, conocido como “Tuco”, formó parte del gobierno de Jaime Paz Zamora entre 1989 y 1993, desempeñándose como subsecretario de Régimen Interior
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, recordó que, históricamente, Bolivia fue un país de conflictos, pero se caracterizó en la promoción del diálogo para resolver los problemas sociales, enfoque que rescatará, pero actuando con firmeza contra delitos como el narcotráfico, el contrabando y el terrorismo.
Oviedo, conocido como “Tuco”, formó parte del gobierno de Jaime Paz Zamora entre 1989 y 1993, desempeñándose como subsecretario de Régimen Interior.
"Bolivia siempre ha sido conflictiva. Siempre hemos tenido movimientos y me acuerdo que don Evo Morales, cuando hacía sus primeras marchas, me acuerdo que siempre había conflictos con el sector minero que es muy combativo, pero en ese periodo no hubo bajas en los conflictos sociales, siempre primó el diálogo, que es una cosa que yo recupero ahora", expresó, en entrevista con Radio Fides.
Subrayó que, a pesar de que el cargo o la cartera de Estado a su mando puede ser visto como una posición de "fuerza" debido a su vinculación con la Policía Boliviana, su enfoque será de concertación.
"Creo que la verdadera fuerza está en el diálogo, en el entendimiento, en la negociación, y eso es lo que se pretende fomentar durante esta gestión", afirmó.
En este sentido, resaltó que, bajo su liderazgo, la primera prioridad será la construcción de consensos, empero, también se aplicará estrictamente la ley.
"No vamos a dar ni un minuto de respiro al narcotráfico, la trata y tráfico de personas, ni al terrorismo. Seremos firmes en la respuesta, siempre dentro del marco de la ley, porque esos son problemas que afectan a la convivencia pacífica de los bolivianos", sostuvo el ministro.
Remarcó que, a pesar de su vocación de diálogo, se aplicarán todas las acciones necesarias para proteger la legalidad y la seguridad del país.
También reflexionó sobre la situación de la democracia en los últimos 20 años, indicando que existió una clara degradación de las instituciones del Estado.
Lamentó que el contrabando, el narcotráfico, la trata de personas y la explotación ilegal de los recursos naturales son problemas que se agravaron, particularmente en zonas de la geografía donde el Estado tiene poca presencia.
Oviedo mencionóáreas críticas como la frontera con Chile, el norte de La Paz, el Beni y el Trópico de Cochabamba, donde se registraron actividades ilícitas asociadas a la explotación de recursos naturales y la presencia de organizaciones delictivas extranjeras.
"El contrabando viene acompañado de narcotráfico, tráfico de personas, prostitución, y en el Trópico, lamentablemente una región tan linda que es un espacio geográfico donde el Estado boliviano tampoco tiene presencia", añadió.
En ese contexto, enfatizó que su gestión apunta a garantizar la seguridad y el bienestar de los bolivianos. Además, que la lucha contra el crimen organizado será una prioridad en su mandato.
Cárteles en Bolivia
Por su parte, el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, señaló que cárteles y clanes del narcotráfico operan en Bolivia y, por ello, subrayó la necesidad de cooperación internacional para enfrentar al narcotráfico.
“Definitivamente los cárteles están acá, el narcotráfico no tiene fronteras, es decir, ese es otro punto también muy sensible. En lo que pienso que se ha trabajado mal, nosotros no podemos prescindir de la cooperación internacional, no podemos prescindir”, informó en entrevista con Bolivia Tv.
Justiniano aseveró que el narcotráfico se convirtió en el país en una amenaza seria, subrayando la presencia de organizaciones criminales con altos recursos económicos, tecnología avanzada y operaciones internacionales. En este contexto, hizo un llamado a la cooperación internacional para que Bolivia pueda hacer frente a este flagelo de manera más efectiva.
“El narcotráfico no tiene fronteras, son organizaciones fuertes con dinero”, enfatizó.








