Sus ministros dicen que se van “con la frente en alto”
En su despedida, Luis Arce destaca 5 legados de su gestión
El primer legado, dijo, fue “cuidar la vida”, recordando que su administración enfrentó “miles de conflictos” desde su primer año en el poder, pero siempre optó por el diálogo antes que la represión
En su último mensaje a la nación, el presidente del Estado, Luis Arce, realizó un balance de su gestión y enumeró los que denominó los “cinco legados” que su Gobierno cuidó y consolidó durante su mandato.
“Tenemos cinco legados que cuidamos con firmeza durante nuestra gestión”, señaló Arce en su intervención transmitida desde la Casa Grande del Pueblo.
El primer legado, dijo, fue “cuidar la vida”, recordando que su administración enfrentó “miles de conflictos” desde su primer año en el poder, pero siempre optó por el diálogo antes que la represión.
“Siempre buscamos resolverlos mediante el diálogo y no la represión ni el uso de armas letales”, enfatizó.
El segundo punto de su balance fue la defensa de las políticas sociales. Arce destacó que, pese a los bloqueos y ataques, su Gobierno mantuvo la subvención a los hidrocarburos, los bonos sociales y el acceso gratuito a la salud y la educación.
“Nunca quitamos los bonos sociales ni el derecho a la salud y a la educación que tienen las familias bolivianas. Es más, incorporamos el bono contra el hambre”, recordó.
En tercer lugar, resaltó que no se entregaron los recursos naturales ni el patrimonio del país.
“Jamás vendimos la patria. No nos sometimos a ningún imperio ni permitimos el saqueo de Bolivia”, afirmó con tono enfático.
Como cuarto legado, destacó el impulso a la industrialización, a la que calificó como “el salto cualitativo” del proceso de nacionalización iniciado años atrás.
Aseveró que es el único camino para construir una economía diversificada y sostenible y una Bolivia con soberanía no solo política, sino también económica.
“Son más de 100 plantas industriales que se vienen implementando en todo el país. Ese es el camino hacia una economía diversificada y soberana”, expresó.
Arce, como quinto elemento, subrayó la defensa de la democracia, recordando que su Gobierno culminó su mandato constitucional y garantizó elecciones generales del pasado 17 de agosto.
“Recibimos democracia del pueblo boliviano y entregamos democracia el 8 de noviembre (…) Contra los deseos de algunos, hoy salimos por la puerta grande y con la frente en alto”, aseveró.
En el cierre de su discurso, el Mandatario agradeció al pueblo boliviano por el apoyo brindado durante su gestión y pidió disculpas por los errores cometidos.
“Quiero reiterar mi agradecimiento al pueblo boliviano. A quien pido disculpas por nuestros errores, por las molestias que generaron los problemas que enfrentamos, les aseguro que pusimos todo nuestro esfuerzo para superar cada adversidad que se nos presentó y que sin el concurso de todo un equipo que trabajó sin descanso, la situación que atravesamos sería mucho peor”, aseveró.
Remarcó que “la revolución democrática y cultural no ha sido en vano” y que las transformaciones alcanzadas serán defendidas por el pueblo desde cualquier lugar.
Acompañado por el vicepresidente David Choquehuanca y su gabinete ministerial, el jefe de Estado agradeció al pueblo boliviano y reafirmó su compromiso con la defensa de los logros alcanzados.
Las palabras de los ministros
El gabinete de ministros también se despidió en una extensa carta colectiva de renuncia agradeciendo al jefe de Estado y al país por su confianza y afirmando que se van “con la frente en alto y por la puerta grande”.
“Hermano compañero presidente Lucho (Luis Arce), fue un honor acompañar a usted y al jilata David (Choquehuanca) y agradeciendo al pueblo boliviano. Hoy presentamos nuestra renuncia colectiva como ministras y ministros de Estado con la firme convicción de que el pueblo nos entregó democracia y junto a ustedes estamos devolviendo democracia. Nos vamos por la puerta grande y con la frente en alto, como mujeres y hombres de izquierda que amamos nuestra Patria”, se lee en la misiva que fue entregada al mandatario en la última sesión del gabinete, el miércoles pasado y que se hizo pública esta jornada.
El gabinete de ministros expresó que su lucha “no inició al asumir un cargo ni termina aquí”, volverá a las bases asumiendo las tareas de “toda revolucionaria y revolucionario” para reorganizarse desde abajo, trabajar por la unidad y resistir junto a las organizaciones sociales defendiendo los intereses del pueblo boliviano.
“No tengo duda compañero presidente que nuestros principios no se negocian y que son los mismos desde los inicios de nuestra militancia”, afirmó.
Asimismo, el gabinete señaló que se va con la conciencia tranquila de haber puesto su mayor esfuerzo en la consolidación de una Patria digna y soberana y aseveró que están seguros que “más temprano que tarde” la historia hará justicia de todo lo que les tocó enfrentar.
Evo Morales
Con la salida de Arce, el expresidente Evo Morales lanzó una crítica contra Arce, a quien acusó de corrupción, traición al movimiento popular y sometimiento a intereses de la derecha e imperialismo.
En un mensaje publicado en la red social X, Morales afirmó que Arce “Se va como el peor presidente de la historia de Bolivia y del continente”.
Morales responsabilizó directamente al presidente de “robar la sigla” del MAS-IPSP y de apropiarse de los aportes económicos de militantes y funcionarios públicos.
“No solo se robó la sigla. También los aportes, en dinero efectivo, que hicieron los militantes y funcionarios públicos, durante todos los meses de su gobierno. Por eso fue expulsado del MAS”, escribió Morales en la publicación.
El exmandatario también acusó a Arce de haber intentado “matarlo físicamente”, de haberle iniciado “juicios sin pruebas” y de buscar “aniquilar al verdadero movimiento popular-indígena, rebelde y antiimperialista”.
José Luis Lupo
Mientras que José Luis Lupo, integrante del equipo económico de Rodrigo Paz, hizo un diagnóstico de cómo deja a Bolivia la administración de Luis Arce. Dijo que el país está arrasado y con las arcas vacías, por lo cual prevé que se vienen meses complicados.
“Lo que está dejando el Gobierno es un país arrasado, completamente arrasado y desolado”, dijo.
“Realmente la situación es mucho peor de la que uno anticipaba. El nivel del déficit es mucho mayor. Las arcas están vacías, no tenemos un peso, no hay reservas, se gastaron hasta el oro y no tienen ingresos de ningún tipo”, agregó.








