Causas de desigualdad
Doce millones de niñas son casadas cada año en el mundo
En Bolivia la práctica se ha reducido en una década de unas 1.600 menores por año a unas 200 en 2021. Se advierte del impacto en el desarrollo personal y también de los países que perpetúan esta práctica
El matrimonio infantil desciende en el mundo, pero todavía hay 640 millones de niñas y mujeres que se casaron en la infancia, unos 12 millones cada año, indicó un análisis divulgado este miércoles 3 por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
La directora ejecutiva de Unicef, Catherine Russell, dijo que “el mundo está sumido en una crisis tras otra, lo que está destruyendo las esperanzas y los sueños de la infancia vulnerable, especialmente de las niñas, que deberían ser estudiantes y no esposas”.
Según Russell, “la crisis económica y sanitaria, la escalada de conflictos armados, y los devastadores efectos del cambio climático, están obligando a las familias a buscar una falsa sensación de seguridad en el matrimonio infantil”.
Esa policrisis amenaza con revertir los logros conseguidos con tanto esfuerzo, destaca el análisis de Unicef, tras indicar que la proporción de mujeres jóvenes que se casaron en la infancia descendió de 21 % a 19 % desde que se publicaron las últimas estimaciones hace cinco años.
Sin embargo, a pesar de este progreso, las reducciones mundiales tendrían que ser 20 veces más rápidas para cumplir el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) de poner fin al matrimonio infantil para 2030.
En el ODS 5, Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas, la meta 5.3 contempla “eliminar todas las prácticas nocivas, como el matrimonio infantil, precoz y forzado, y la mutilación genital femenina”.
Las niñas que son casadas en la infancia se enfrentan a consecuencias inmediatas y para toda la vida. Tienen menos probabilidades de permanecer en la escuela y se enfrentan a un mayor riesgo de embarazo precoz, lo que a su vez aumenta el riesgo de complicaciones de salud y mortalidad infantil y materna.
Esta práctica también puede aislar a las niñas de su familia y amigos, y excluirlas de la participación en sus comunidades, lo que afecta gravemente a su salud mental y su bienestar, agrega el análisis con base en datos de más de 100 países.
Impacto por regiones
Al presentar la situación por regiones, Unicef señala que Asia meridional sigue impulsando las reducciones mundiales y está en vías de eliminar el matrimonio infantil en unos 55 años.
Sin embargo, la región sigue albergando a casi la mitad (45 %) de las niñas casadas del mundo. Y aunque India ha registrado avances significativos en las últimas décadas, sigue representando un tercio del total mundial.
África subsahariana, que tiene la segunda mayor proporción mundial de niñas casadas (20 %), está a más de 200 años de acabar con esta práctica al ritmo actual.
El rápido crecimiento de la población africana, junto con las circunstancias actuales signadas por la policrisis, parece que aumentará el número de niñas casadas, en contraste con los descensos previstos en el resto del mundo.
Mientras tanto, en América Latina y el Caribe hay 58 millones de niñas casadas, nueve por ciento del total mundial, y el informe advierte que la región se encamina a tener el segundo nivel regional más alto de matrimonio infantil para 2030, solo por detrás de África subsahariana.
Unicef explica que el matrimonio infantil es un fenómeno poco frecuente entre los segmentos con más poder adquisitivo de la sociedad, pero continúa siendo una práctica habitual entre los más pobres.
Tras períodos de progreso constante, Oriente Medio y Norte de África, y Europa del Este y Asia Central, también se han estancado.
Insiste Unicef en que, en todo el mundo, los conflictos, las catástrofes relacionadas con el clima y las repercusiones de la covid-19, especialmente el aumento de la pobreza, las crisis de ingresos y el abandono escolar, contribuyen a aumentar los factores que impulsan el matrimonio infantil.
Al mismo tiempo, dificultan el acceso de las niñas a la atención sanitaria, la educación, los servicios sociales y el apoyo comunitario que las protegen de esta práctica.
Como resultado, las niñas que viven en entornos frágiles tienen el doble de probabilidades de convertirse en novias infantiles, en comparación con la media en el resto del mundo, señala el análisis.
Por cada 10 veces que se multiplican las muertes relacionadas con los conflictos, aumenta en siete por ciento el número de matrimonios infantiles.
Se advierte que los avances logrados en la última década para acabar con el matrimonio infantil también se ven amenazados, o incluso anulados, por los efectos de la pandemia, que ya afectó a más de 1000 millones de niñas en todo el mundo.
El matrimonio “en crisis” en Bolivia
En 2021, 203 mujeres y 20 hombres menores de 18 años contrajeron matrimonio en Bolivia según los datos aún provisionales del Instituto Nacional de Estadística correspondientes a los datos del Registro Civil. De estos casos, dos se dieron en Tarija, 53 en La Paz y 67 en Santa Cruz.
La práctica se ha reducido sustancialmente en los últimos años. En 2010 todavía se casaron 1.851 personas menores de 18 años en todo el país, de ellas, 1.639 fueron mujeres.
En general el matrimonio es una institución en crisis. En 2010 se registraron 60.397 matrimonios y en 2020, año consolidado, apenas 31.451. La edad más común en la que las parejas contrae matrimonio es entre los 25 y los 34 años con más de la mitad de los casos





