El Prosol y el desierto
Ha tardado en aparecer, pero el primer verdadero caballo de batalla de la gestión en Tarija ya está aquí. No es nuevo, es un viejo conocido del que todos han sacado partido; del político y del otro. El debate del bono solidario comunal, el archiconocido Prosol, estalló la pasada semana en...
El debateEl pedido concreto de la Federación Sindical Única de Comunidades Campesinas de Tarija (Fsucct) exigía el pago de lo adeudado por el programa de 2015 a 99 comunidades de diferentes subcentrales. Si bien no todas respondieron de la misma forma, el cerco a Cercado y las movilizaciones en Padcaya, Uriondo, Entre Ríos y la zona alta fueron contundentes. Caraparí llevaba más de dos semanas exigiendo y se retiró tan pronto como se les canceló. Bermejo, Villa Montes y Yacuiba no se sumaron. Hoy la Gobernación tiene el compromiso de cancelar hasta el 20 de mayo de acuerdo a un cronograma que se fue modificando a medida que arreciaba la negociación. El viernes previo se aseguró que los pagos estaban en marcha y no era precisa la medida. El lunes que se pagaría hasta el miércoles, luego el viernes y finalmente el 20 de mayo. Los campesinos tampoco tenían fuelle para mantenerse los tres días feriados en las carreteras.Esto no ha hecho más que empezar. El programa comunal, más que caro, ha resultado improductivo y no ha alcanzado los objetivos que inicialmente se preveían (sí, había listado de objetivos aparte del interés político cuando Luis Alfaro y Mario Cossío “acordaron” su implementación). Cada helada en el valle central es sinónimo de pedido de zona catastrófica, cada año el Chaco clama por su sequía, cada temporadita de frío o granizo los precios se disparan (todavía más) en el mercado, sostienen los detractores del programa mientras que los campesinos, aun el 30 por ciento de la población, recuerdan que la inversión en las comunidades tiende a cero en los diferentes niveles: algunos tienen la suerte de tener asfalto, la mayoría luz, casi como en la ciudad. Casi.El programa nació con 2.500 bolivianos por familia, se subió a 4.500 y se le sumó un extra de 1.500 para programas de agua. Lo de “familia” está totalmente desvirtuado y cada comunidad cuenta personas individuales; a más mejor. El Prosol es sobre todo la gran conquista sindical que aglutina a la todavía Federación más poderosa dentro del Movimiento Al Socialismo (MAS). Cualquier reforma será a fuego. Si bien campesinos y Gobernación han coincidido en que se debe asignar un monto y vincularlo directamente en porcentaje con el incremento o caída de los ingresos por regalías e IDH, para darle sostenibilidad, el acuerdo está todavía lejos. Y ahí es donde lo sindical se convertirá en una poderosa arma política.
La ausencia del MASLa movilización campesina de la pasada semana y que deja un protagonista fundamental: Eider Quiroga, hay que leerla necesariamente en la clave interna de un partido en proceso de descomposición. El Instrumento Político para la Soberanía Popular (IPSP) atraviesa sus horas más bajas. Mientras Evo Morales y Álvaro García Linera ensayan justificaciones y tratan de borrar el resultado del referéndum del 21 de febrero que les negó la posibilidad de volver a terciar en unas elecciones, las bases (y sobre todo los invitados) han emprendido una huida silenciosa hacia ninguna parte. Todos descuentan que sin Evo Morales al frente del partido no habrá gobierno azul, y si con Gobierno ha sido imposible articular la organización en los departamentos, peor va a ser sin gobierno.Eider Quiroga, sin ser el ejecutivo principal, se ha erigido en el portavoz del movimiento. Quiroga fue en su momento el azote de los “invitados” al MAS y criticó sin dobleces la elección del empresario ex adenista Milcíades Peñaloza como candidato a primer senador en las presidenciales de 2014 o el posterior encumbramiento de Pablo Canedo como candidato a la Gobernación. No se ha mordido la lengua para cuestionar ciertas actitudes del presidente y su entorno, algo muy poco común en estos tiempos, y ha defendido la esencia del Instrumento. Quiroga además defiende el legado de Luis Alfaro al tiempo de cuestionar su alianza con la Gobernación. Quiroga es un cachorro que quiere ser jefe y que de momento, no encuentra rival dentro de lo que queda del MAS – Tarija, con los aliados coyunturales arriando velas, Julia Ramos en la cárcel y otros acomodados en lujosos despachos con buenos sueldos públicos. Su consecuencia y el músculo movilizador exhibido lo sitúa como el hombre fuerte que manejará la embarcación popular en los próximos y conflictivos meses que llegarán para el IPSP.
Prosol, CC y MASLa debilidad del MAS es equiparable a la de Camino al Cambio; parte fundacional de Unidad Departamental Autonomista (UDA) junto con Unidad Nacional, el FRI, parte del MNR, Oliva y sus fieles y WIlman Cardozo entre otros pero que tras el triunfo en las elecciones de la Gobernación considera que no ha sido retribuida convenientemente tal como recuerda en cada oportunidad su representante legal Luis Pedraza. Otros miembros destacados también cuestionan permanentemente al gabinete de su aliado. La pasada semana, durante la peor crisis departamental que atravesaba el equipo de Oliva por los bloqueos del Prosol, los miembros de Camino al Cambio intensificaron sus críticas y manifestaciones más mordaces, lo que no pocos han llegado a calificar ya de pinza MAS – CC contra el Gobernador. Otros simplemente hablan de “ingenuidad política” pese a la larga trayectoria de los Luis Pedraza, Mauricio Lea Plaza o María Lourdes Vaca.El Prosol siempre fue un arma de doble filo; en los próximos meses puede sumar el adjetivo “mortal”. El marco jurídico con el que se reglamenta ha dejado demasiados vacíos y negligencias en los últimos años. Su modificación va a exigir un trabajo de cirugía muy riesgoso y cuidadoso. El MAS se va a mostrar incluso menos dialogante que los campesinos, como ya ha demostrado con algunas iniciativas que finalmente no han prosperado. Por otro lado, la presión social recae directamente sobre el gobernador Adrián Oliva y su equipo. Como en cualquier campaña, no se concretó que se haría con este bono que sin duda es el peor valorado por la población urbana (abrumadoramente votante de UDA). Precisamente por la inconcreción en el programa electoral, en el imaginario colectivo se ha instalado la idea de que la nueva gobernación debe tumbar el Prosol. Una idea que viene alentada también por los aliados de UDA. Enfrentar esta situación exigirá sin duda grandes dosis de política, sin demagogias y poniendo en valor el interés común de los ciudadanos. Sin duda habrá vencedores y vencidos. Y víctimas colaterales en el desierto.
Las balas en las subgobernaciones
La mayoría de los subgobernadores tienen una intención: sobrevivir a su propia fecha de caducidad. El Tribunal Constitucional ya se pronunció al respecto y el Estatuto Autonómico así lo recoge. No habrá más subgobernadores electos, autónomos e incontrolables. La razón fundamental es la jurídica, pero también se han esgrimido numerosos argumentos políticos para acabar con esta suerte de republiquetas, tan tarijeñas, en las que un caudillo administra un presupuesto que logra en función de sus intimamientos con la Máxima Autoridad Ejecutiva de turno en la Gobernación sin que nadie los fiscalice, salvo, quizá, los dos o tres asambleístas de la sección muy vulnerables a las malas artes. Proyectos inconexos, sin continuidad, irresponsabilidades varias en las licitaciones, declaraciones juradas de disponibilidad presupuestaria inexistentes y un largo etcétera de asuntos que han contribuido a vaciar las arcas de la Gobernación más rica del país y ahogarla en una inmensa cantidad de deudas de difícil pago en el corto plazo.Los 11 subgobernadores, ocho del Movimiento Al Socialismo, uno de ISA, uno de UDA y uno del MNR circunstancialmente aliado a UDA corren hacia la extinción, sin embargo ni sus actitudes ni sus gestiones así lo evidencian. De momento, la mayoría tiene clara su intención, pero no existe un plan que, cuando se defina, necesariamente tendrá que contar con la complicidad de la Asamblea Legislativa Departamental de Tarija, que de momento deja dormir convenientemente (a sus intereses) la Ley Orgánica Electoral que deberá regular estos aspectos. Cuanto más demore, mayores serán las urgencias por solucionar. Algo muy parecido a lo que sucedió en la última elección donde se demoró la adecuación a las observaciones del Estatuto y su puesta en vigencia con la única intención de que fuera el Gobierno quien convocara las elecciones contemplando la elección de ejecutivos seccionales.De momento, y si no media alguna situación particular, adelanto de elecciones, convocatoria de revocatorios, u otros asuntos, quedan cuatro años para renovar las instituciones. Un plazo suficiente para abordar la situación con coherencia, pero los movimientos ya se están sucediendo.
Ir o no ir al referéndum
Parecería que el plan surgió en alguna noche de guitarreada, a altas horas de la madrugada, quizá turbados por el singani o el fernet. Hace ya varios meses que se habló de él por primera vez. Después, varios operadores, muy cautelosamente, han empezado a sembrar la idea del referéndum como una de las vías para solucionar los problemas del Prosol.En la fase inicial de la estrategia de siembra se pretende básicamente eso: sembrar el miedo, el temor de los campesinos a quedarse sin su controvertidamente famoso bono y suavizar así las posturas en la negociación. Se espera, de alguna forma, que ante el temor de que el conjunto de la sociedad pueda rechazar (con total probabilidad) la entrega del bono, se acepten ciertos sacrificios o cambios, pues ninguno de los ejecutivos piensa en serio que se pueda eliminar de un plumazo una “conquista” que une al agro en causa común y que además, es respaldada por una ley nacional.El problema en la fase de siembra es, como siempre, que se puedan concentrar más semillas en determinados eriales sedientos donde se inicie una batalla total por la supervivencia. O que no se acepten medias aguas, sino todo o nada. Existe una posibilidad muy cierta de que alguien crea que no es necesario sembrar, sino actuar de una culpando a los de siempre y también cabe la posibilidad de que después de sembrar papa se quiera cosechar maíz.Y luego están los transgénicos, que parezca lo que no es, que tenga distinto sabor o incluso que no tenga.El gabinete de Adrián Oliva de momento incluso descarta que la propuesta esté encima de la mesa. Desde luego no existe la misma visión entre las dos partes de la alianza Oliva – Alfaro y mucho menos dentro de la alianza UDA, que desde hace tiempo exige desde la barrera demostraciones de fuerza.El Prosol une sindicalmente a los campesinos de Caraparí con los de Yunchará. El monto es significativo, sin duda, pero no menos de lo que se ha destinado a carreteras frustradas u hospitales que nunca llegan. Sin duda, la decisión será difícil.


