Un mar, tres guerras y demasiadas potencias
El peligroso nuevo frente de conflictos en Oriente Medio
La región del Mar Rojo se está convirtiendo cada vez más en un nudo en el que se entrelazan los intereses de potencias globales y regionales, así como los de influyentes actores no estatales
La región del mar Rojo se está convirtiendo en un nuevo frente de los conflictos de Oriente Medio. Los principales países de esta zona clave para el comercio mundial intervienen cada vez más en las crisis de los Estados vecinos, mientras actores no estatales refuerzan sus posiciones y amplían sus capacidades militares. Las guerras de Yemen, Sudán y Etiopía están cada vez más conectadas por las rivalidades regionales y por la creciente participación de potencias externas.
Guerras civiles
En Yemen, la guerra civil a gran escala se reanudó en agosto después de que el conflicto permaneciera prácticamente congelado desde los acuerdos de 2022. Entre agosto y septiembre, los hutíes ampliaron su control sobre la costa del mar Rojo, tomaron el puerto de Moka y la isla de Perim, situada junto al estrecho de Bab el Mandeb. Arabia Saudita respondió apoyando una contraofensiva de las fuerzas gubernamentales yemeníes para recuperar los territorios perdidos. La aviación saudí participa directamente en las operaciones, mientras Turquía y Pakistán tomaron la decisión de brindar apoyo a Arabia Saudita.
En Etiopía también se reanudaron los combates. Una nueva coalición de grupos armados, entre ellos el Frente de Liberación Popular de Tigray, se opone al Gobierno central. Las autoridades etiopíes acusan a Egipto, Sudán y Eritrea de apoyar a la alianza opositora. Pese a que los tres países rechazan las acusaciones, han formado una coalición contra Etiopía.
Las potencias
Los actores globales y regionales están desempeñando un papel cada vez más activo en los asuntos regionales. En Sudán, distintas potencias apoyan a las partes enfrentadas. Emiratos Árabes Unidos es acusado de respaldar a las Fuerzas de Apoyo Rápido, mientras el Ejército sudanés tiene vínculos con Egipto, Turquía y Arabia Saudita. Rusia, por su parte, mantiene su interés en establecer una instalación naval en la costa del mar Rojo, cerca de Puerto Sudán.
La competencia también se refleja en Yibuti, situado junto al estrecho de Bab el Mandeb. Allí se encuentra la única base militar extranjera oficialmente reconocida de China, que ha sido recientemente modernizada y reforzada con nuevas capacidades de comunicación y vigilancia. Sin embargo, China no es la única potencia militar presente en el país. La concentración de fuerzas extranjeras convierte a este pequeño país africano en uno de los principales centros de presencia militar alrededor del mar Rojo.








