Fujimori y Sánchez se miden en un balotaje incierto en Perú
Con ideologías radicalmente opuestas y una fuerte polarización, los contendores cierran una campaña marcada por la incertidumbre
Luego de que la primera vuelta de las elecciones presidenciales, el 12 de abril, fuera blanco de críticas por irregularidades técnicas y el conteo de votos se extendiera por más de un mes, Perú se aboca este 7 de junio a un balotaje colmado de incertidumbre, con dos finalistas antagónicos.
La derechista Keiko Fujimori y el congresista de izquierda Roberto Sánchez se miden este domingo en un escenario similar al de 2021, con dos políticos ideológicamente opuestos y una polarización con discursos de "fraude" sin evidencia como antesala.
Pese a que en un inicio el ultraconservador Rafael López Aliaga parecía ocupar el segundo lugar de la primera vuelta tras dominar las preferencias en Lima, este quedó fuera por 21.000 votos cuando las zonas rurales inclinaron la balanza para Sánchez.
La victoria de Fujimori y Sánchez fue evidente por semanas. Sin embargo, la conclusión del conteo por parte de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) se retrasó debido a pedidos de anulación de actas, auditorías y otros recursos presentados por López Aliaga, quien –con insultos– continuó tildando de "adulterado" todo el proceso y rechazó asumir el puesto que ganó como senador.
Fragmentación, apoyo mínimo e inestabilidad
En la fragmentada primera vuelta, que originalmente tuvo a 35 contendores y a la que fueron llamados a participar 27 millones de peruanos, Fujimori, del partido Fuerza Popular, y Sánchez, de Juntos por el Perú, obtuvieron apenas un 17,19% y un 12,03% de respaldo popular, respectivamente. Con este magro arrastre político, los dos jugarán sus últimas cartas de campaña para convencer a cerca de un 71% de electores que inicialmente no prefirió a ninguno. El elegido, además, deberá gobernar la república desde el próximo julio hasta el mismo mes de 2031, buscando romper con una inestabilidad que ha sido fulminante para otros mandatarios.
A lo largo de la última década, la nación latinoamericana ha tenido nueve presidentes, seis de ellos con mandatos interrumpidos, debido a una permanente confrontación desde el Ejecutivo y el Congreso. Esto ha disparado la desafección ciudadana por los políticos y atomizado el voto a niveles nunca vistos.
Especialistas entrevistados por France 24 en Español analizan qué elementos han condicionado a que Perú se encamine a una nueva Administración que nace de números poco representativos.
Fujimori, a su cuarto balotaje
Esta es la cuarta vez consecutiva que la derechista Keiko Fujimori asegura su lugar en una segunda vuelta presidencial. Según los analistas, a Fujimori la ha acompañado siempre un "voto duro" –o fidelizado– suficiente para pasar una primera vuelta, pero muy pequeño y estático como para garantizarle una victoria final.
“Pasar a una segunda vuelta con algo de 17% de votos no es propio de una candidatura sólida"
El escenario es incierto para Fujimori, que en los balotajes de 2021, 2016 y 2011 compitió y perdió contra los ahora expresidentes Pedro Castillo, Pedro Pablo Kuczynski y Ollanta Humala, respectivamente.
Para la actual segunda vuelta, aunque en Perú no se permite la difusión de encuestas una semana antes de la votación, un sondeo para clientes privados realizado por la encuestadora Ipsos mostró un potencial escenario de empate técnico entre Fujimori y Sánchez de cara al balotaje.








