Por la vida
En Colombia marchan ante la escalada violenta
La movilización en el Cauca refleja una respuesta masiva de la sociedad civil colombiana frente al aumento de la violencia
Miles de personas participaron este martes en una movilización masiva por la paz y la vida en el departamento del Cauca, Colombia, en rechazo a la reciente escalada de violencia atribuida a disidencias de las FARC, que ha dejado víctimas civiles y afectaciones a la seguridad en la región.
La jornada, convocada por comunidades indígenas, organizaciones sociales y ciudadanía, se desarrolló bajo el lema “Para la guerra nada”, como una expresión colectiva para exigir el cese de los ataques armados y la protección de la población civil. Los participantes han reiterado: “Exigimos el respeto absoluto a la vida, a nuestra autonomía ya los procesos organizativos”.
En un comunicado del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) se convocó a la movilización y se rechazó las «acciones de los grupos armados que pretenden desestabilidad el tejido social, sembrar miedo y fracturar el camino colectivo que con tanto esfuerzo se ha venido construyendo en nuestros territorios».
La misiva también informó sobre una nueva jornada convocada para el próximo viernes 1 de mayo, con el propósito de rechazar los hechos de violencia que afectan a la población civil. De acuerdo con los organizadores, estas acciones buscan visibilizar la situación que atraviesan diversas comunidades y “expresar nuestro rechazo a todos estos actos de violencia que cada día cobran la vida de cientos de inocentes”, en un contexto marcado por el incremento de ataques y la exigencia de garantías para la vida y la paz.
Desde el territorio de Yat Wala, liderado por la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca (ACIN), avanzaba la caravana que recorrió distintas zonas del departamento. La movilización buscaba exigir voluntad real en los procesos de paz y rechazar los hechos violentos que han afectado a las comunidades, entre ellos el atentado en la vía Panamericana.
La protesta se consolida como un acto de resistencia y unidad, en el que miles de personas marchan para transformar el impacto de la violencia en un llamado colectivo por la paz. Los asistentes coincidieron en que la movilización pretende enviar un mensaje contundente contra la guerra y visibilizar la crisis de seguridad que atraviesa el Cauca.





