La fiebre de Oropuche amenaza las fronteras de Tarija
Alerta en la frontera sur. La fiebre de Oropouche, un virus transmitido por la picadura del temido jején —también conocido como mosca negra—, encendió las alarmas sanitarias en el norte argentino y despierta creciente preocupación en Bolivia, especialmente en el departamento de Tarija, por su cercanía con la provincia de Salta.
El virus, que pertenece al género Orthobunyavirus, suele propagarse en épocas cálidas y lluviosas y tiene como hospedadores naturales a monos, roedores y perezosos. Cuando el jején se alimenta de animales infectados, puede transmitir la enfermedad a los humanos.
Síntomas engañosos
La fiebre de Oropouche presenta síntomas similares al dengue y la chikungunya, lo que complica su detección temprana: fiebre alta, dolor de cabeza intenso, manchas en la piel, sangrado de encías o nariz, vómitos y náuseas. “Es una enfermedad que puede confundirse fácilmente y por eso exige una vigilancia epidemiológica estricta”, advirtieron autoridades sanitarias argentinas.
Riesgo para Tarija
El avance del virus en Salta preocupa a especialistas y autoridades bolivianas debido a la intensa conexión fronteriza y el flujo de personas entre Argentina y Tarija, lo que convierte a la región en un punto vulnerable para el ingreso de la enfermedad.“Estamos ante una amenaza real, no solo para Salta sino también para el sur boliviano. La proximidad geográfica obliga a redoblar las medidas de control”, alertó un epidemiólogo consultado.
Prevención sin cura
Actualmente, no existe vacuna ni tratamiento específico contra la fiebre de Oropouche. El manejo clínico se limita a controlar los síntomas con reposo, hidratación y observación médica.Por ello, las recomendaciones de prevención se enfocan en eliminar criaderos de insectos, evitar agua estancada, mantener patios limpios, usar ropa que cubra brazos y piernas, colocar mosquiteros y aplicar repelentes.
Plan de vigilancia
En Argentina, el Hospital Señor del Milagro ya incorporó la detección del Oropouche a sus protocolos de síndrome febril agudo. Además, Salta reforzará la vigilancia de zika, dengue y chikungunya con un Plan de Abordaje Integral que divide el territorio en ocho zonas estratégicas.
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