Líder iraní: “La amenaza de EEUU pierde fuerza”
El presidente de Irán, Hasan Rohaní, aseguró el miércoles que Estados Unidos (EEUU) ha agotado casi completamente su capacidad para presionar a Teherán. “La amenaza norteamericana irá perdiendo su fuerza”, puntualizó. El líder aseveró que las posibilidades estadounidense de...



El presidente de Irán, Hasan Rohaní, aseguró el miércoles que Estados Unidos (EEUU) ha agotado casi completamente su capacidad para presionar a Teherán. “La amenaza norteamericana irá perdiendo su fuerza”, puntualizó.
El líder aseveró que las posibilidades estadounidense de doblegar a su nación están casi extintas. “Las sanciones anteriores de Consejo de seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ya no son nada comparadas con las aplicadas por Washington”.
Destacó, que pese a todo esto saldrá victorioso, y que el pueblo iraní se siente más tranquilo y confiado actualmente.
"La presión de Estados Unidos contra nuestro país ha alcanzado su punto máximo, y su capacidad (para ejercer presión) está prácticamente llegando a su fin", indicó Rohaní en una reunión con su gabinete.
El mandatario iraní se reunió el miércoles con el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, el cual fue recibido por el ministro persa de Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, quien aseveró que Estados Unidos mantiene una campaña negativa contra Teherán.
“Iniciaron la guerra económica contra nosotros y a diario nos enfrentamos a la propaganda y a la incitación al odio de los estadounidenses”.
Zarif también recalcó que pese a esto, las autoridades iraníes seguirán encontrando las maneras para salvaguardar el bienestar del pueblo frente a las presiones y sanciones de Washington.
Por su parte, el primer ministro japonés da lugar a la primera visita realizada por un diplomático del país asiático en 41 años, ésta tiene como objetivo el tratar de mediar para que se rebajen las tensiones entre Estados Unidos e Irán, valiéndose de las buenas relaciones que Japón mantiene con ambas naciones.
Abe había explicado previo a salir de Tokio, que su objetivo es "rebajar tensiones" y "contribuir a la paz y a la estabilidad en la región".
Fuentes oficiales iraníes, han destacado este miércoles que el Gobierno de Teherán pedirá a Japón que medie para aliviar las tensiones con la administración estadounidenses.
"Abe puede ser un gran mediador para facilitar (el alivio de las sanciones), Japón siempre ha respetado a Irán y Abe puede desempeñar un papel muy constructivo para calmar la tensión actual que puede perjudicar a la región" de Oriente Próximo, señaló un responsable iraní.
Agregó: “Japón puede ayudar a aliviar la actual tensión entre Irán y Estados Unidos como gesto de buena voluntad, Washington debería o bien levantar las injustas sanciones petroleras o ampliar las exenciones o suspenderlas".
Las tensiones entre Estados Unidos e Irán se han agudizado tras la retirada de EEUU del acuerdo nuclear que había pactado con Teherán en 2015, junto a otras naciones como Rusia, China, Francia, el Reino Unido y Alemania.
Tras el rompimiento del pacto, la administración estadounidense volvió a imponer sanciones contra Irán, las cuales han causado afectaciones en la economía de Teherán y la devaluación de la moneda iraní.
Ante esto, Irán respondió el pasado mes de mayo, con la aplicación de algunos de sus compromisos nucleares y dio un ultimátum de 60 días para que se garanticen sus intereses económicos.
El líder aseveró que las posibilidades estadounidense de doblegar a su nación están casi extintas. “Las sanciones anteriores de Consejo de seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ya no son nada comparadas con las aplicadas por Washington”.
Destacó, que pese a todo esto saldrá victorioso, y que el pueblo iraní se siente más tranquilo y confiado actualmente.
"La presión de Estados Unidos contra nuestro país ha alcanzado su punto máximo, y su capacidad (para ejercer presión) está prácticamente llegando a su fin", indicó Rohaní en una reunión con su gabinete.
El mandatario iraní se reunió el miércoles con el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, el cual fue recibido por el ministro persa de Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, quien aseveró que Estados Unidos mantiene una campaña negativa contra Teherán.
“Iniciaron la guerra económica contra nosotros y a diario nos enfrentamos a la propaganda y a la incitación al odio de los estadounidenses”.
Zarif también recalcó que pese a esto, las autoridades iraníes seguirán encontrando las maneras para salvaguardar el bienestar del pueblo frente a las presiones y sanciones de Washington.
Por su parte, el primer ministro japonés da lugar a la primera visita realizada por un diplomático del país asiático en 41 años, ésta tiene como objetivo el tratar de mediar para que se rebajen las tensiones entre Estados Unidos e Irán, valiéndose de las buenas relaciones que Japón mantiene con ambas naciones.
Abe había explicado previo a salir de Tokio, que su objetivo es "rebajar tensiones" y "contribuir a la paz y a la estabilidad en la región".
Fuentes oficiales iraníes, han destacado este miércoles que el Gobierno de Teherán pedirá a Japón que medie para aliviar las tensiones con la administración estadounidenses.
"Abe puede ser un gran mediador para facilitar (el alivio de las sanciones), Japón siempre ha respetado a Irán y Abe puede desempeñar un papel muy constructivo para calmar la tensión actual que puede perjudicar a la región" de Oriente Próximo, señaló un responsable iraní.
Agregó: “Japón puede ayudar a aliviar la actual tensión entre Irán y Estados Unidos como gesto de buena voluntad, Washington debería o bien levantar las injustas sanciones petroleras o ampliar las exenciones o suspenderlas".
Las tensiones entre Estados Unidos e Irán se han agudizado tras la retirada de EEUU del acuerdo nuclear que había pactado con Teherán en 2015, junto a otras naciones como Rusia, China, Francia, el Reino Unido y Alemania.
Tras el rompimiento del pacto, la administración estadounidense volvió a imponer sanciones contra Irán, las cuales han causado afectaciones en la economía de Teherán y la devaluación de la moneda iraní.
Ante esto, Irán respondió el pasado mes de mayo, con la aplicación de algunos de sus compromisos nucleares y dio un ultimátum de 60 días para que se garanticen sus intereses económicos.