Justinihoyo asegura que todo está controlado mientras se quema
Del Tunari a Sama, de Erquis a Miraflores, Bolivia arde en simultáneo, pero el ministro de Defensa insiste en que solo hay “focos”, como si fuera una fogata de scout
Con el cabellito ligeramente chamuscado por el sobrevuelo, el ministro indefenso, Ernesto y Aquello Justinihoyo, declaró que los incendios en Tarija, Cochabamba, y hasta Canadá, están “controlados en un 80%”, cifra que significa “20% en llamas, pero con buena comunicación y buen viento”.
El ministrillo descartó responsabilidad estatal y sugirió que el fueguito responde a una “acción coordinada de desestabilización”, teoría que no explica por qué los bomberos siguen sin equipos, pero sí explica por qué su hermanito, el también ministro Óscar Mamario, prestó la avionetita familiar para el sobrevuelo oficial.
“Es cosa de familia, como todo en este Gobierno”, resumió un vecino de Tarija, mientras miraba el cerro arder y esperaba, en vano, que alguna autoridad apagara algo que no fuera un micrófono.
Nota importante: Este texto forma parte del especial de Santa Anita. Tómelo con humor, por favor





