D’Orbigny, 23 años bajo riesgo por crecida del río Pilcomayo

Un chancho en medio del agua en la comunidad de D`orbigny/2019

La portada de El País del lunes 3 de marzo de 1997 enmarca un titular que quedó en la memoria de los habitantes: “Crecida del río Pilcomayo arrasó con la población de D’Orbigny”. Veintitrés años después, poco o nada cambió la situación de esa comunidad en el Chaco.

El dirigente de la comunidad de D’Orbigny -que está ubicada a la ribera del río Pilcomayo en el municipio de Yacuiba-, Wilfredo Arias, indicó que desde que él era joven recuerda cómo la comunidad, en la época de lluvias, debe permanecer en vigilia por las noches para alertar la crecida de una de las cuencas más importante del sur del país y trasladarse de emergencia en caso de ser necesario.

La crecida “no respeta nada”, ni a los animales, ni a las plantas, ni a las rocas, ni las personas, ni a sus viviendas. “En la actualidad, las autoridades siempre vienen y trabajan, pero en los sectores que revientan en los defensivos que tenemos de pura tierra, cada que crece el río no le aguanta la cantidad de agua que trae porque tiene un espacio de más de tres kilómetros para llenar de agua en el monte.

Se trata de una laguna que se llama Cañada y se convierte en cinco kilómetros de ancho de agua y de tres a cuatro metros de profundidad”, explicó.

La opción que se propuso a los habitantes de esta y otras comunidades de la ribera fue la construcción de una urbanización de viviendas comunitarias en un terreno apartado del peligro de la crecida.

Esta propuesta fue planteada por el exviceministro de Defensa Civil dependiente del Ministerio de Defensa del Gobierno nacional, Carlos Bru; al alcalde de Yacuiba, Ramiro Vallejos, pero no hubo avance ni se concretó el proyecto.

“Dicen que este año será peor que el anterior. Recién está llegando la crecida aquí, no sé qué pasará más tarde. A veces se lleva el ganado, las aves, las gallinas, nosotros no tenemos quién nos reponga nada. Los políticos solo nos tiran flores, el día de la riada vienen tres días y no los vemos nunca más”, dijo.

La responsable de Riesgo del Municipio de Yacuiba, Gueisi León, señaló que el primer paso para frenar la posibilidad de ingreso del río Pilcomayo, en época de crecida, fue crear un convenio intergubernativo institucional entre el Gobierno Departamental y el Gobierno Municipal de Yacuiba para coordinar los trabajos de contención en la zona.

De acuerdo a este convenio, la Gobernación aportó con tres volquetas con capacidad de 14 metros cúbicos, una retroexcavadora con una cuchara que posee una capacidad de un cuarto de metros cúbicos y un cargador frontal con cuchara con capacidad de tres cuartos de metros cúbicos. Por su parte, el Gobierno Municipal de Yacuiba aportó con un libro compactador liso, una cisterna con capacidad de 15.000 litros y todo el combustible para el funcionamiento de la maquinaria que dotó la Gobernación.

“Queríamos subsanar todas las rupturas que fueron afectadas por las crecidas del río Pilcomayo. Estos trabajos se iniciaron el 21 de noviembre del 2019 y a la fecha se ha podido realizar un avance en la construcción de la resistencia al río con una altura de 1.5 metros en los lugares críticos que se encuentran entre Sauzal, La Mora y D ́Orbigny” explicó.

Por su parte, la comunicadora de la Organización No Gubernamental (ONG) Nativa (Naturaleza, Tierra y Vida), Inga Olmos, explicó que en las últimas gestiones las autoridades intentaron tomar mayor tipo de recaudos para prevenir el conflicto que tienen los pobladores debido a la crecida del Pilcomayo.

El Senamhi declaró la alerta naranja del 6 al 8

Una alerta naranja por crecida de la cuenca del río Pilcomayo del 6 al 8 de enero, fue emitida por el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) a través de un comunicado. “Seesperan ascensos próximos a los niveles de des-borde en áreas cercanas a las poblaciones de Ibibobo, La Esmeralda, La Victoria y poblados cercanos”. Alrededor de las 17:30 horas, el caudal del río en Villa Montes se registró 1,91 metros, pero se estima que antes de media noche supere los tres metros.