Clasificó a los cuartos de final
Copa Sudamericana: Boca Juniors ganó, goleó y gustó en Paraguay
Arrancando como volante por la derecha y cortando la cancha en diagonal, Tomás Aranda anduvo por todos lados, dándole siempre las mejores respuestas a cada jugada
Los 20 mil hinchas que le dieron color y sonido azul y oro al estadio Defensores del Chaco de Asunción del Paraguay fueron testigos de una noche en la que todo salió a pedir de Boca. Ganar, golear y gustar no es algo demasiado común en estos tiempos xeneizes. Y eso se dio de sobra. La goleada 4 a 0 (7 a 1 en el global) le posibilitó a Boca su clasificación a los cuartos de final de la Copa Sudamericana. Con tanta holgura que hasta se dio el lujo de que su última incorporación, el centrodelantero ecuatoriano Enner Valencia, tenga su primera media hora en la cancha. Y de rotar jugadores en medio de una maratón futbolera imparable que lo pondrá el próximo domingo ante Racing en Avellaneda.
Le bastaron y sobraron a Boca los cuarenta y cinco iniciales y los seis primeros de la segunda etapa para definir el cotejo
Todo se resolvió en cincuenta minutos. Le bastaron y sobraron a Boca los cuarenta y cinco iniciales y los seis primeros de la segunda etapa para definir un desquite que, de por sí, era accesible y que después se hizo mucho más. El equipo de Rodolfo Arruabarrena se plantó bajo la lluvia que castigó Asunción, como si o si necesitara salir a ganar. Soltó por los costados a Gorosito y Blanco y, aunque era el volante más retrasado, también hubo licencia para que Milton Delgado pisara el área de Recoleta. Como un refuerzo de las habituales llegadas de Santiago Ascacibar.
Arrancando como volante por la derecha y cortando la cancha en diagonal, Tomás Aranda anduvo por todos lados, dándole siempre las mejores respuestas a cada jugada. Tocó, fue a buscar, encaró y pasó cuando se atrevió y, además, abasteció a los delanteros Villa y Merentiel, cuya rapidez pareció demasiado para los defensores paraguayos.
Villa tuvo las primeras dos llegadas claras de Boca que, a la media hora exacta, refrendó su superioridad con el quinto gol de Ascacibar en lo que va del ciclo de Arruabarrena. Blanco sacó un centro desde la izquierda, el arquero Ferreira dio un rebote alto y el exvolante de Estudiantes abrió la cuenta de cabeza. El propio Villa convirtió el segundo a los 43, luego de dos intentos: el primero de derecha se lo detuvo Ferreira, el segundo, de zurda, fue a parar al fondo de la red.
Con la tarea casi completada, Velasco ingresó por Aranda en el entretiempo. Y el técnico paraguayo, José González, perdido por perdido, movió las piezas con audacia. Sacó dos defensores (Medina y Cardozo) y puso dos delanteros (Héctor López y el argentino Charpentier) buscando al menos achicar la diferencia. Pero en la primera que tuvo, Boca lo fulminó de contraataque: Delgado dejó solo a Merentiel, que eliminó a dos jugadores y la picó por encima de la salida de Ferreira.
Rey Domenech entró por Delgado y Valencia debutó en lugar de Merentiel porque acertadamente Arruabarrena entendió que la serie ya estaba terminada y había llegado la hora de administrar energías para lo que se viene. Después, fue el turno de Zenón por Ascacíbar y hasta del debut de Facundo “Jagger” Herrera por Ayrton Costa.
Velasco desperdició dos contraataques porque quiso definirlos por su cuenta. Pero a los 31, dejó parado a su marcador y, con un derechazo fuerte y alto, se dio el gusto y le puso el punto final en la que Boca se dio todos los gustos. Ganó, goleó, gustó y, con el pulgar para arriba, sigue apuntándole a la Copa Sudamericana.








