Con pasado en la cantera del Real Madrid
El hijo de Zidane que podría enfrentar a Bolivia y que quiere hacer historia con Argelia
Luca Zidane tuvo una gran actuación en el amistoso de visitante contra Países Bajos. El canterano del Real Madrid tapó varios mano a mano. Gran artificie del triunfo de Argelia
Cuando Bolivia salte al campo para enfrentar a Argelia el próximo 10 de junio en Estados Unidos, uno de los nombres que más llamará la atención será el de Luca Zidane. El arquero, hijo de la leyenda francesa Zinedine Zidane, forma parte de la convocatoria de los "Zorros del Desierto" y aparece como una de las opciones para custodiar el arco africano.
Su apellido inevitablemente genera expectativa. Durante más de dos décadas, el nombre Zidane estuvo asociado a algunos de los momentos más brillantes de la historia del fútbol mundial. Sin embargo, Luca ha intentado construir su propio camino lejos de las comparaciones. Actualmente milita en el Granada de España y decidió representar a Argelia, país de origen de su familia, en lugar de seguir los pasos de su padre con la selección francesa.
La decisión fue recibida con entusiasmo por la afición argelina, que ve en él una alternativa de presente y futuro para una posición históricamente importante dentro del seleccionado. Su incorporación también refleja la estrategia de Argelia de sumar futbolistas con raíces familiares en el país, muchos de ellos formados en academias europeas.
Aunque todavía compite por la titularidad, Luca Zidane es una de las historias más atractivas dentro de la selección africana. Con 27 años busca consolidarse en el equipo nacional y ser parte de la delegación que disputará el Mundial 2026 en Estados Unidos, México y Canadá.
Para Bolivia, el amistoso podría representar la oportunidad de medir fuerzas frente a un arquero que carga con uno de los apellidos más famosos del fútbol. Para Luca, en cambio, será una nueva ocasión para demostrar que puede escribir su propia historia lejos de la sombra de su legendario padre.
La presencia de Zidane agrega un atractivo adicional a un encuentro que ya genera interés por el contraste entre una Argelia mundialista y una Bolivia que inicia un nuevo proceso de reconstrucción con la mirada puesta en el Mundial 2030.








