Amistoso internacional
¿Cómo juega Argelia? El manual del rival que enfrentará Bolivia
Uno de los aspectos más destacados de Argelia es su capacidad para generar superioridad numérica en ataque
Argelia es considerada una de las selecciones más técnicas del continente africano y actualmente representa una evolución importante del fútbol desarrollado en la región. Lejos de depender exclusivamente del físico y la velocidad, los "Zorros del Desierto" han construido una identidad basada en la posesión del balón, la circulación rápida y el talento individual de sus futbolistas.
Desde la llegada del entrenador bosnio Vladimir Petkovic, el equipo ha encontrado estabilidad utilizando principalmente los sistemas 4-2-3-1 y 4-3-3. Ambos esquemas permiten potenciar las características ofensivas de jugadores como Riyad Mahrez, Farès Chaïbi, Amine Gouiri y Mohamed Amoura.
Uno de los aspectos más destacados de Argelia es su capacidad para generar superioridad numérica en ataque. Los laterales suelen incorporarse constantemente, mientras que los mediocampistas participan activamente en la construcción de juego. Esto provoca que el rival deba pasar largos periodos defendiendo cerca de su propia área.
El mediocampo constituye otro de sus puntos fuertes. Futbolistas como Houssem Aouar, Nabil Bentaleb y Hicham Boudaoui aportan equilibrio, buen manejo del balón y una notable capacidad para mantener la posesión. Gracias a ello, Argelia suele imponer el ritmo de los partidos.
Sin embargo, su propuesta ofensiva también genera riesgos. Cuando adelanta líneas, deja espacios que pueden ser aprovechados mediante contragolpes rápidos. Esa característica será observada con atención por el cuerpo técnico boliviano.
Para la Verde, el partido representa un examen táctico exigente. Después de la goleada sufrida ante Escocia, el encuentro ante Argelia permitirá analizar cómo responde el equipo frente a un rival que privilegia la posesión y la iniciativa ofensiva.
Más allá del resultado, el amistoso ofrecerá una valiosa radiografía del momento que atraviesa Bolivia y servirá para medir su capacidad de adaptación ante una selección que ya piensa en el Mundial 2026 y que aspira a protagonizar una de las mejores campañas de su historia.








