Tras derrotar a Guabirá en Montero
Always Ready se convierte en líder absoluto del torneo
Después de un primer tiempo flojo, el partido se encendió en el complemento con la llegada de los goles de la victoria y la desesperación de Guabirá, que anduvo sin brújula en la definición
Always Ready comenzó a distanciarse en la tabla del Campeonato, con la victoria por 2-1 que obtuvo en su visita al estadio Gilberto Parada, de Montero, donde los goles de Fernando Nava (48 minutos) y Enrique Triverio (93´) enterraron al plantel local en el fondo de la tabla y agravaron la crisis.
Después de un primer tiempo flojo, el partido se encendió en el complemento con la llegada de los goles de la victoria y la desesperación de Guabirá, que anduvo sin brújula en la definición ni en la generación de fútbol, quedando expuesto ante los millonarios, que, con diez puntos, sacan tres por encima de los escoltas en la cuarta fecha del Campeonato.
El 1-0 fue anotado por Nava, resolviendo con una media tijera dentro del área, en un segundo balón suelto, sin marcación, y del cual aprovechó con la frialdad para resolver esta ofensiva a pocos minutos de iniciar el complemento.
Desde el lado de Guabirá, las modificaciones tardaron en producirse y cuando ocurrieron dieron resultados inmediatos, como ocurrió con Gustavo Peredo, autor del empate con un disparo hacia el primer palo, sacando provecho de la asistencia de Rafael Mollercke.
La tensión subió en el escenario, donde desde las graderías los hinchas hacían recuerdo de las amenazas que hicieron a los jugadores azucareros. Esta presión jugó en contra, con Peredo fallando una ocasión de gol debajo del arco, en una acción inimaginable.
Las modificaciones, en el lado del entrenador Julio Baldivieso, fueron acertadas comenzando con Jesús Maraude, quien se escurrió entre los marcadores, haciendo circular la pelota desde el costado izquierdo hacia el medio. Un pase de Maraude encontró a Fernando Saucedo para que saque un remate que estrelló la pelota en el travesaño.
Con el tiempo de adición encima, Maraude habilitó a Triverio para que defina de zurda, abajo, entre el palo y el arquero Jorge Arauz, dejando el 2-1 en la cuenta, resolviendo el juego a falta de un par de minutos.
La hinchada de los azucareros no aguantó la humillación, utilizó petardos que estuvieron cerca de suspender el juego. Al final, la molestia se transformó en botellas con líquido que lanzaron a los jugadores en el camino al túnel de salida. En las afueras del escenario también se vivió momentos de tensión con los integrantes de las barras bravas, tratando de ingresar a la fuerza hacia los vestuarios.








