Más problemas para el fútbol nacional
La Verde es perjudicada con las medidas cautelares contra la FBF
Como la FBF no puede planificar ninguna acción en las siguientes dos semanas, ayer surgió la posibilidad de que Always Ready ceda su Centro de Alto Rendimiento
La Selección nacional es otra de las perjudicadas con las medidas cautelares que existe en contra de la Federación Boliviana de Fútbol, que se encuentra atada de manos y sin poder planificar el trabajo de la Verde a tres semanas del reinicio de las eliminatorias: el 3 de junio con Venezuela en La Paz y cinco días después frente a Chile, en Santiago.
Con el torneo local suspendido, ayer se abrió la posibilidad de que el seleccionado comience a trabajar la siguiente semana con un grupo de jugadores que pueda convocar el técnico César Farías, pero la entidad federativa no puede mover ningún dinero para iniciar la concentración.
“Haremos la representación formal ante la sala cuarta de Santa Cruz para que corrijan su error, pero mientras no lo hagan las autoridades de la Federación no pueden hacer nada, hay que cumplir estas medidas cautelares. No puede haber amparo sobre amparo y debe respetarse, deben entenderlo así los vocales de esta sala”, mencionó el abogado Gustavo Camacho.
Como la FBF no puede planificar ninguna acción en las siguientes dos semanas, ayer surgió la posibilidad de que Always Ready ceda su Centro de Alto Rendimiento, en Huarina, para que el seleccionado inicie su preparación y aún se estudia de donde sacar dinero para concentrar al equipo en un hotel cercano a esa localidad a orillas del lago Titicaca.
También se pensó en pedir un adelanto a la Conmebol por la participación de Bolivia en la Copa América, pero como no se puede mover dinero de las cuentas, se estudia la posibilidad de que un tercero preste dinero para que la Verde entrene.
El amparo constitucional frena la llegada de las vacunas
El amparo constitucional que tiene en su contra la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), impedirá la llegada de aproximadamente 2.000 vacunas contra la Covid-19, que servirá para inmunizara a jugadores, cuerpos técnicos y árbitros de nuestro fútbol.
Ante la imposibilidad de realizar cualquier tipo de acto administrativo, la dirigencia federativa no puede seguir realizando el trámite para la llegada de las dosis que debe enviar la Conmebol desde Uruguay.
“En estas condiciones no se puede hacer nada, cuando lleguen las vacunas estamos impedidos de ir a la aduana y retirar las mismas, no podemos hacer nada y es un gran perjuicio”, mencionó Ángelo Porcel, vocero de los 10 clubes que votaron por suspender el torneo profesional.
La gran preocupación es que la prioridad en el plan de vacunación debían ser los cinco clubes que juegan las copas internacionales y los jugadores que serán convocados a la Selección nacional para las eliminatorias y la Copa América.
Se conoce que una de las exigencias de la Conmebol para la disputa de la Copa América será que “los jugadores hayan recibido las dos dosis”, pero los problemas legales impiden que por el momento se pueda cumplir con esta actividad.
Porcel acotó que el grupo denominado G-6 continúa vigente. “Los diez clubes que decidimos no jugar, junto a 18 asociaciones, consideramos que clubes como Bolívar, Pari, Oriente y Guabirá no se habrían sumado a esta decisión”, explicó.








