Nadal abre Roland Garros con una victoria de campeón
Es sólo su cuarto partido en siete meses, el primero desde que perdiese en los cuartos de Roma ante Diego Schwartzman, pero Rafa Nadal tiene un plus de seguridad en su escenario predilecto, la central de Roland Garros.
Hacía frío, sobre unos 15 grados de máxima al inicio y termómetro bajando, no llovió durante el partido, aunque sí lo había hecho durante la mañana, cuando sí se había cerrado el techo. Las nuevas pelotas, que llamó “piedras”, están pesadas, enseguida se manchan de tierra y engordan. Cuesta moverlas. Pero Nadal prometió actitud positiva, y cumplió.
Selló el estreno en su decimoquinto Roland Garros con una victoria de campeón. Pudo más la seguridad de alguien que ha vencido doce veces, que se ha impuesto en 94 de 96 partidos. Controló al rival y las circunstancias, para derrotar a un óptimo rival, el bielorruso Egor Gerasimov, que firmó un interesante debut en este Grand Slam.
Cumplió el pronóstico Rafa Nadal, 34 años y nº 2 mundial. Se impuso por 6-4, 6-3 y 6-2 en 2h.05’ a Gerasimov, 27 años y 83º ATP. Sin adornos innecesarios, porque el primer día en un ‘grande’ infunde respecto incluso a su rey y necesita ir adquiriendo ritmo de competición y matizando sensaciones y golpes paulatinamente. No le gusta pasar de 0 a 100, porque no cree en ello, pero ni parte de muy abajo ni tampoco necesitaba acelerar, enseñar todo.
Acabó soltándose por momentos pegando golpes ganadores. Tuvo un despiste que le costó el saque, 0-2, en la tercer manga, pero lo enmendó enseguida. Con 2-2 concluyó el choque porque Gerasimov se dobló un tobillo y se quedó sin gas definitivamente. Al desgaste físico acumulado unió el dolor en la articulación. Demasiado pese a su buen rendimiento general.








