Los puñales inesperados del cuadro francés

Los laterales Benjamin Pavard y Lucas Hernández, insospechados titulares en el once de Didier Deschamps desde el comienzo de la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™, no tardaron en imponerse como elementos esenciales y decisivos de la selección francesa.
Se esperaba a Djibril Sidibé y Benjamin Mendy por las bandas, pero en su lugar hemos visto a Benjamin Pavard y Lucas Hernández, dos defensas de 22 años prácticamente desconocidos para el gran público francés hace apenas siete meses.

En unos cuantos partidos, estos dos infatigables trabajadores de los carriles tricolores lograron la proeza no solo de consolidarse en el equipo, sino también de confirmar las esperanzas que había depositadas en ambos.

Presentan un perfil similar —edad y complexión física, rigor defensivo y aportación ofensiva— y comparten asimismo la particularidad de haberse dado a conocer en campeonatos extranjeros: la Bundesliga el primero y la liga española el segundo.

Pavard, titular en el Stuttgart, y Hernández, que se ganó el puesto en el Atlético de Madrid tras la lesión del brasileño Filipe Luís, llegaban a Rusia con solo cinco internacionalidades cada uno.