Gran Chaco tiene más presupuesto que cuatro gobernaciones

En montos, el presupuesto del Gobierno Regional del Gran Chaco es superior a lo que este año reciben las gobernaciones de Chuquisaca, Oruro, Beni o Pando, según datos del Presupuesto General del Estado (PGE, 2018).

El presupuesto total para la gestión departamental es casi el mismo en comparación con el año anterior, puesto que se registra una disminución de menos de 1%.
Este total asignado a los nueve gobiernos departamentales (e incluyendo el Gobierno Regional del Gran Chaco) asciende a Bs 10.656 millones, de los cuales Bs 7.218 millones son efectivamente para la gestión departamental, mientras que el resto corresponde a gastos delegados.

Los gastos delegados son montos que las gobernaciones no administran ni ejecutan, ya que cubren otros gastos y obligaciones en el departamento (pagos delegados), como salarios del personal de salud y gestión social, 5% de coparticipación tributaria IEHD para universidades, 30% del IDH para la Renta Dignidad y 0,2% del IDH para el Fondo de Educación Cívica.

En ese sentido, los gastos delegados no son para la gestión departamental, sino para los fines específicos mencionados, por lo que algunos análisis ven por conveniente separarlos del presupuesto departamental. En esta nota se presentan datos del presupuesto, sin incluir los gastos delegados, a menos que se especifique expresamente.

Adinerado Gran Chaco
Para este 2018, la provincia Gran Chaco tiene asignado un presupuesto de Bs. 707.835.104. Mientras tanto, Chuquisaca tiene presupuestados Bs. 575.637.519. Oruro tiene Bs. 309.226.034, e incluso si se agregan los gastos delegados apenas llega a Bs. 528.586.872.

En tanto que la gobernación del Beni tiene presupuestados Bs. 309.240.605, y sumándole gastos delegados llega a Bs. 558.312.715. Pando tiene asignados Bs. 199.718.247, y con gastos delegados alcanza a los Bs. 316.355.908. El presupuesto chaqueño incluso se acerca a los Bs. 871.439.334 del departamento de Potosí.

El departamento de Tarija en total recibe Bs. 1.807.853.668, con lo que sigue recibiendo la mayor asignación de recursos, que representa aproximadamente el 25% del total. Le sigue Santa Cruz con 20% (Bs. 1.442 millones), Cochabamba con 13%, Potosí con 12%, La Paz con 11%; y los otros cuatro departamentos reciben, en conjunto, el restante 19% de la torta.

Sin embargo, en los hechos, del total del presupuesto de este departamento, la Gobernación de Tarija administra 62% y el Gobierno Regional del Gran Chaco el 38%, en gran medida gracias a Ley 3038, que dispone la transferencia directa del 45% del 11% de las regalías departamentales a la provincia.

Con esto, Gran Chaco se lleva los citados Bs. 707.835.104, por lo que la gobernación de Tarija dispone efectivamente de Bs. 1.144.601.729, que es menor al presupuesto cruceño.

Pocos cambios
Durante los más de 10 años transcurridos bajo el régimen fiscal del 45%, la provincia Gran Chaco sigue presentando índices de pobreza elevados, y no ha logrado revertir su dependencia de los recursos del gas. Más bien parece haber una exacerbación del llamado “rentismo” en la región.

Desde Caraparí se advirtió hace dos años que ese municipio padecía nivel de pobreza moderado del 40,14% y en el umbral de la pobreza está en un 42,8% de la población. Las autoridades municipales advirtieron que, sumados ambos, se tiene que el municipio de Caraparí tenga un nivel de pobreza del 82,94%.

Los datos del Censo de Población y Vivienda 2012, del INE, muestran que el 37,72% de la población de la provincia Gran Chaco estaba en situación de pobreza, y que el 41,56% estaba en el umbral de la pobreza, es decir en riesgo de caer en la pobreza ante alguna eventualidad.
Bajo la misma interpretación, sumando ambas cifras, se podría indicar que alrededor del 79% de los pobladores de Gran Chaco están en situación de pobreza. Esto es particularmente posible considerando que en los últimos años, con la baja de los ingresos del gas, se corre el riesgo de recaer en la pobreza, tal como han advertido varios analistas a nivel nacional.

En este sentido, los millones de la época de bonanza parecen no haber tenido efectos duraderos ni estructurales en la mejora de la calidad de vida de la población.
Tampoco se han generado alternativas de desarrollo en la región, lo que genera un riesgo adicional, considerando que los pozos del Chaco están en declinación y las deudas contraídas en años pasados acumulan cifras elevadas.

Principales destinos
del gasto
La gestión departamental de Tarija tiene 198 proyectos de inversión inscritos en su presupuesto (gran parte de ellos son de Gran Chaco), según el PGE 2018.
El sector priorizado es el de Caminos, que recibe el 37% del presupuesto, seguido por el Agropecuario, con el 19%. El tercero en importancia es el de Energía (10%), luego vienen Salud y Deportes (7% cada uno), Gestión de riesgos (6%), Saneamiento básico (5%), Educación (3%), Fortalecimiento Institucional (2%).

Los demás sectores (Turismo, gestión social, infraestructura, defensa y protección de la mujer, industria, medio ambiente, seguridad ciudadana, cultura) reciben cada uno entre 1% y 0,1%, en orden descendente. Esta priorización coincide con el promedio de cómo invierten los demás departamentos. El principal sector, como en años anteriores, sigue siendo el sector Caminos (35%), seguida del sector Agropecuario (22%), y Energía –que es básicamente electrificación rural- que recibe 8%. Los sectores de Industria, Comercio, Servicios y Turismo, sumados, reciben solamente 2% de los recursos de inversión departamental.