Weenhayek buscan dejar la pesca

    pues dijo que es una alternativa de trabajo ante la escasez de sábalo en el río Pilcomayo.
    “A orillas del río Pilcomayo tenemos bastante tierra. Hablamos con las autoridades para que nos puedan ayudar con maquinaria para ser agricultores y ya no ser pescadores, porque vemos que la pesca es complicada”, señaló a la Agencia de Noticias Indígenas de Erbol.
    Anunció que las cinco mil familias, entre weenjayek y tapiete, que se encuentran asentadas en los municipios de Yacuiba y Vill Montes de la provincia Gran Chaco, llegarán a iniciarse en la agricultura recién en 2013, pero con el apoyo de autoridades regionales que los inserten en sus políticas de desarrollo.
    Sin embargo, dijo que no son tomados en cuenta, pese a las demandas del sector. “Lastimosamente hasta el momento no hay esa política de las autoridades en insertarnos”, lamentó.
    El director de Cuencas y Recursos Hídricos del Ministerio de Medio Ambiente y Agua, Óscar Céspedes, dijo que el cambio no será de la noche a la mañana. “Ellos viven netamente de los que es la pesca (…) debemos respetar los criterios del pueblo weenhayek. Hay una amplitud del pueblo weenhayek de ver otras alternativas, pero no podemos cambiarles su forma de vida de la noche a la mañana”, puntualizó.