Víctimas de tiroteo declinaron reunirse con Trump

Ninguna de las ocho víctimas que aún son tratadas en el Centro Médico Universitario (UMC) tras el tiroteo de El Paso, Texas, quiso reunirse con el presidente estadounidense, Donald Trump, reportó ayer The Washington Post.

Este es un momento muy delicado en sus vidas. Algunos de ellos dijeron que no querían reunirse con el presidente, otros no querían ninguna visita, señaló al diario Ryan Mielke, portavoz de la instalación sanitaria, al referirse a la visita que realizó el miércoles Trump al lugar.

Mielke precisó al periódico que dos víctimas que habían sido dadas de alta del Centro Médico Universitario y sus familias sí regresaron este miércoles al hospital para encontrarse con el jefe de Estado.

A su vez, el pastor Michael Grady, padre de Michelle Grady, quien recibió tres disparos en la masacre que dejó 22 muertos y 24 heridos, declaró a la televisora CNN que su hija no quería ver al presidente y que la familia también se negó a conversar con Trump.

La visita del gobernante republicano a Texas no fue bien recibida por muchos funcionarios electos y otros residentes de El Paso, quienes consideran que la retórica del líder norteamericano sobre los inmigrantes y la frontera ha envalentonado a los grupos antiinmigrantes.

El mandatario ha sido muy condenado luego de conocerse que el sospechoso de esa matanza, Patrick Crusius, quien se encuentra bajo custodia de las autoridades, podría ser el autor de un manifiesto publicado en línea que habla de una ‘invasión’ de hispanos en Estados Unidos.

Durante su parada en la ciudad el presidente estadounidense no estuvo en el Centro Médico Del Sol, donde actualmente permanecen otras seis personas lesionadas en el tiroteo del sábado.