Una mujer vive calvario por culpa de temible psicópata

Brenda Mansilla fue víctima de violencia de género desde el comienzo de su relación. Su sobrina Débora Mansilla, de 18 años, el 25 de diciembre de 2017 ingresó a un hospital con el 50 por ciento de su cuerpo quemado.

Estuvo en coma farmacológico. Nueve días después murió. En la causa está acusado su pareja y padre de la nena que tenía un año en ese momento. Todo sucedió en una casa de Villa Gobernador Gálvez, en Rosario, donde vivían. “Lo que pasó con Débora me hizo un click y decidí salir. Yo estaba cegada, pensaba que eran normales los golpes”, dice a Crónica Brenda, quien ahora recibe amenazas de la hermana del acusado y también de su ex marido con quien tiene 2 hijos. Él tiene una restricción de acercamiento. “No la cumple, llamo a la policía pero cuando llegan él ya se fue. No se puede acercar ni a mí ni a los chicos, fue violento con los tres”, cuenta.

Aquel 25 de diciembre Débora salió a la calle envuelta en llamas, producto de haber sido rociada con alcohol. Su hermano de seis años la vio correr. Estaba su beba y su pareja en la casa. “Él estuvo un tiempo preso pero ahora está libre y aún no hay fecha de juicio. Nos pusieron muchas trabas, el papá de él es policía, las pericias en la casa se hicieron un mes después. La nena está con mi hermana, él nunca pidió verla pero su hermana nos amenaza con sacarnos a la nena. Nos dice que nos va a matar a todos, que nos van a inventar denuncias ante los funcionarios de la Justicia”, dice Brenda que también es amenazada por su ex marido.

“Cuando mi sobrina estaba internada yo todavía estaba con él y me decía que yo iba terminar como ella. Me separé, y me sigue amenazando, pone fotos de botellas de alcohol de quemar”, dice la mujer que en los últimos días recibió amenazas cada vez más seguido.