Un intestino sano es el mejor seguro

El intestino es el mayor órgano sensorial del cuerpo y una de sus funciones es la de informar a la mente, “el cerebro necesita esa información para poder formarse una imagen de lo que está llegando al cuerpo, dado que es el órgano más aislado y protegido de todos. Sin esa información el cerebro no respondería efectivamente.

Una sana y variada flora intestinal es el mejor seguro de salud posible. Algo tan delicado y complejo que el ser humano tarda diez años en formar,  “hay que esperar a esa edad para tener una microbiota de adulto. Antes de nacer, el bebé está en un medio aséptico, y con el nacimiento se produce el primer inóculo. Si el niño viene al mundo de forma natural y no por cesárea, el paso por la vagina de la madre le proporciona ya el primer paquete de bacterias colonizadoras y la leche materna el segundo, ya que está llena de anticuerpos y sustancias beneficiosas. La forma más adecuada para poblar los intestinos infantiles con una buena microbiota es que los pequeños estén en contacto con muchas bacterias, pero que no sean infecciosas. Se ha comprobado que los niños criados en granjas, en contacto con animales, tienen menos problemas de alergias, asma o rinitis y cogen menos infecciones”. Para una buena digestión es bueno masticar bien, y para mejorara la flora microbiótica masticar verduras amargas hasta formar un bolo suave mejora la digestión y el  transito intestinal.