Y hasta el año que viene. Cumplido el mediodía del 2 de noviembre, de acuerdo a la tradición, las almitas de los seres queridos se despidieron y retornaron al lugar que ocupan en el firmamento. La familia, por lo tanto, apuró los últimos presentes y gustos dispuestos sobre la mesa y todo volvió a la normalidad. Aunque no todo.

Todos Santos resulta una ocasión muy especial para acompañarse en familia, recordar a los difuntos, recrearse en los recuerdos, las anécdotas y en todas las historias alrededor de esa misma historia particular. Es un día que resulta de alivio para viudos y huérfanos, un momento para que los nietos aprendan más cosas de sus abuelos y una oportunidad para que la muerte, siempre tan solitaria, se encuentre con la vida.

Se calcula que solo en el Cementerio General descansan unas 70.000 almas desde 1947; otras tantas lo hacen en cementerios comunales, rurales y en el cementerio Jardín El Remanso. Durante el año la afluencia es menor, si bien casi todas las familias se responsabilizan de sus tumbas, pero en estas fechas, miles de familias se movilizaron en estos dos días para honrar la memoria de todos ellos.

En Tarija se cumplió con la tradición tanto en la ciudad como en el campo y a continuación les dejamos algunas de las imágenes que tomamos y nos enviaron en una fecha muy señalada.