Toranzo tuvo su debut con la camiseta de Ciclón

Patricio Toranzo revolucionó al hincha albiceleste este verano en Tarija. Desde su llegada en el aeropuerto, las prácticas y el día a día en actividades en la ciudad, pero faltaba algo, verlo con la camiseta de Ciclón jugando un partido en el IV Centenario. Este domingo se cumplió, Pato se puso la 10 y el público albiceleste pudo verlo en acción.

Ya desde el calentamiento, las miradas eran a él, en las tribunas, tema conversación corriente era cómo se movía, que tal su técnica, si estaba para jugar un partido completo. Todas esas cuestionantes se fueron respondiendo en la cancha.

Toranzo fue titular, jugó de volante interno, aunque su ADN de volante central lo llevaba en cierto momento incluso a colaborar en la salida del equipo colocándose delante de la última línea. Si bien no tenía la intensidad de otros futbolistas, cuando tuvo que tirarse al piso para recuperar un balón lo hizo, eso en defensa.

Su fuerte fue la construcción de juego, lo que lo marcó como distinto a los otros mediocampistas en el partido fue el saber jugar a un toque, esa lucidez se traducía en confianza para en el resto del equipo ya que sus compañeros sabían que Toranzo en cada balón iba a tomar una buena “decisión”, palabra que el Pampa había remarcado entre semana.

También fue quien ejecutó los balones parados, el primer gol llega luego de una jugada de laboratorio donde él participa. Por otra parte, en la pelota quieta y cada corte de partido, manejó la situación tanto para jugar rápido o esperar que su equipo se acomode.

En resumen Toranzo no fue determinante en el equipo, pero si importante. Quizá fue la tarde de este domingo lo que más o menos será en el torneo, un referente que no resuelva por sí sólo, pero que sea fundamental para que el resto del equipo pueda funcionar y jugar en torno a él que con su experiencia brinda jerarquía y seguridad en el medio campo. Las corridas quedan para Reali y Garay, los goles para Primo Romero y los quites para Fernández y Candia.

Pato sobre el final del partido fue el futbolista más requerido por la prensa y lo mismo ocurrió con los hinchas, era el hombre que pequeños y grandes esperaron para poder sacarse una foto o simplemente hacerse firmar la camiseta. Toranzo se dio tiempo para todos, lejos de ser una “estrella de rock”, es un futbolista terrenal que tiene bastante contacto con la familia albiceleste, que va desde dirigentes, compañeros, hinchas y allegados al club.

Ciclón apostó a romper el mercado para atraer miradas y refundarse ya que venía muy golpeado en el último tiempo institucionalmente hablando. El tener a Toranzo vistiendo los colores celeste y blanco fue un golpe al tablero. Ahora viene un nuevo desafío para el club y el jugador, sostener deportivamente su figura, ya pasó el fervor de verlo por primera vez, ahora se viene el torneo oficial donde tendrá la oportunidad de con su fútbol escribir su nombre en la historia del Club Atlético Ciclón.