Toledo pide anular una prescripción de delito

El ex presidente neoliberal peruano Alejandro Toledo, prófugo en Estados Unidos, demandó al Tribunal Constitucional la nulidad por prescripción de uno de los cargos de corrupción por los que su extradición está en trámite.

La noticia generó indignación general y cuestionamientos jurídicos, pues la defensa legal de Toledo pretende, mediante un habeas corpus, la prescripción del delito de tráfico de influencias, agregado al de cohecho, cometido por el cobro de un soborno de 31 millones de dólares de la constructora brasileña Odebrecht.

La solicitud del abogado de Toledo, Roberto Su, alega que ha transcurrido un tiempo mayor a la máxima pena que amerita ese delito, de ocho años, que deben contarse, según el letrado, desde el fin del Gobierno de su cliente, en 2006.

Su apelación al Tribunal Constitucional se debe a que el Poder Judicial rechazó el pedido porque el ex gobernante recibió el soborno entre 2006 y 2010, es decir que el tiempo para la prescripción rige a partir de 2010.

El jurista Juan José Quispe señaló que a la pena máxima por el delito hay que agregar cuatro años si el Ministerio Público comenzó a tratar el tema dentro del plazo de ocho años, como ha ocurrido, es decir que solo habrá prescripción a partir de 2024.

Toledo goza de plena libertad en Estados Unidos, al punto que hace algún tiempo protagonizó ebrio un escándalo en un bar y fue arrestado por la policía.

Tras ese incidente, el canciller peruano, Néstor Popolizio, dijo estar convencido de que Toledo será extraditado y juzgado en Perú, aunque su entrega fue pedida hace más de un año, sin que haya respuesta ni plazo para la misma.