Todos Santos, su esencia y las prohibiciones

Es el día de los difuntos y pronto será Todos Santos, Tarija se mantiene en paro indefinido y la gente se busca modos para remozar las tumbas de sus seres queridos. Lucía Vega llegó en mototaxi al cementerio de San Blas, donde tiene enterrado a su padre.

Muy aparte de los conflictos, cuenta que la tradición ahí y en muchos cementerios del área rural es un poco diferente al centro de la ciudad, pues en esas zonas se continúa acompañando al difunto con algunas bebidas alcohólicas;  “para alegrarnos”, dice.

Agrega que en esas fechas el cementerio se llena y es normal observar a gente beber y a mucha otra vender bebidas alcohólicas, principalmente latas de cerveza. Relata también que muchos almuerzan ahí y hay variedad de comidas para vender.

“Siempre ha sido así aquí y años antes era lo mismo en el Cementerio General”, dice Justino Vega, hermano de la entrevistada.  Añade incluso que en otros lugares se continúa acompañando la festividad con instrumentos musicales.

Sobre el tema el escritor ya fallecido, Agustín Morales Durán, en su libro Estampas de Tarija explica que esta fiesta antiguamente era típicamente campesina y para alegrarla se utilizaban instrumentos musicales como la flauta o camacheña, que se acompañaba con caja, es decir tamborcito bien templado que en buenas manos y con la habilidad de los chapacos sonaba con notas alegres.

La música resultaba melodiosa, por lo que se bailaba en vistosas ruedas combinadas entre hombres y mujeres, éstas se remataban con hábil y rítmico zapateo. También para esta fiesta se cantaban nuevas melodías con diferente tonalidad, más entusiasta porque para esta época ya los campos se van cubriendo de verde vegetación.

Sin embargo, en el Cementerio General la tradición se vive un poco diferente, hoy con algunas restricciones debido a que la falta de normas, en pasados años ocasionó desorden  y algunos excesos.

Todos Santos y sus características

A pesar de los cambios que va teniendo esta festividad hay muchos elementos comunes que siempre se mantendrán. De tal manera, Todos Santos es uno de los momentos más fuertes del calendario boliviano. Durante esta fiesta se cultiva la memoria a los muertos, enflorando sus tumbas. El cementerio se llena todo el día.

El culto a los difuntos se mantiene, sobretodo en el campo donde el evento se prepara semanas antes de la fecha. Todos Santos tiene lugar el 2 de noviembre, sin embargo la fiesta misma empieza el día anterior, el 1 a las doce del mediodía, cuando las almas de los muertos llegan a las casas para compartir con los vivos la alegría de una buena cena.

Se cree que las almas llegan con buen apetito y una sed inextinguible. Los vivos les preparan comidas y bebidas, mayormente lo que le gustaba más al difunto.

Este acto demuestra la importancia de la reciprocidad en la sociedad: Los vivos alimentan a los difuntos y los muertos intervienen para que la tierra permita buenas cosechas, y sobretodo que las lluvias, que empiezan a mediados de noviembre, sean abundantes.

La mesa

El 1 de noviembre a mediodía, las familias de los muertos alistan una mesa sobre la cual disponen un mantel y encima ponen elementos simbólicos pudiendo ser objetos o comida. También se instala encima una foto del difunto y velas encendidas, con una cantidad variable de alimentos según la situación económica de la familia.

Hay fruta, masitas, caramelos en forma de animalitos, escaleras de pan (proviniendo de la tradición católica, para subir o bajar del cielo), coca, chicha, singani, y los “turcos” (figuras de pan con formas de personas, animales, estrellas, y otras).

Visita al cementerio

Luego de haber arreglado las tumbas o nichos durante el día, además de hacer la instalación eléctrica, en la noche la gente visita el cementerio. Los familiares visitan las tumbas de sus difuntos, donde rezan y recuerdan algunos hechos del fallecido cuando éste estaba en vida. Luego, también se visita las tumbas de otros parientes y amigos, para acompañar en los rezos a los familiares.

Es la única noche del año en que el camposanto está completamente iluminado, ya sea con luz eléctrica en las tumbas y nichos o con velas, las que son introducidas en unos farolitos hechos de papel seda o celofán para prevenir que las candelas se apaguen.

Levantamiento de la  mesa

A mediodía del 2 de noviembre comienza el ritual de despedir a las almas que deben regresar a su mundo. Éste se acompaña con una comida abundante, porque el muerto necesita mucha energía para su viaje de vuelta.

Pasado el mediodía, y antes de alzar la mesa, todos los familiares se juntan alrededor de la ofrenda y empiezan a rezar por las almas. Terminado este acto, se procede a levantar todo lo puesto en la mesa; las masa y panes son distribuidos entre todos los que han rezado y las flores son llevadas al cementerio.

 

Apuntes sobre La antigua fiesta

 

Su esencia

En Bolivia, la festividad de Todos Santos es celebrada con muchos significados espirituales; es una fiesta familiar en la que se recuerdan a los seres queridos y se comparte una mesa con los alimentos preferidos de aquellos que se fueron.

Origen

Con la llegada de los español la fiesta de los muertos se fusionó con la fiesta de Todos Santos que los católicos celebran los dos primeros días de noviembre de cada año. Desde entonces la tradición de festejar a las almas y ajayus (almas en aymara), de los muertos forma parte de los detalles culturales de muchos bolivianos.

Significado

El acto demuestra la importancia de la reciprocidad en la sociedad: Los vivos alimentan a los difuntos y los muertos intervienen para que la tierra permita buenas cosechas, y sobretodo que las lluvias, que empiezan a mediados de noviembre, sean abundantes.