Talibanes y EEUU detienen las conversaciones de paz

Las negociaciones de paz entre Estados Unidos y el movimiento talibán se detuvieron este viernes debido al ataque de los insurgentes el pasado miércoles en las afueras de una base militar norteamericana.

Un portavoz talibán, Suhail Shaheen, confirmó la pausa en las conversaciones que se continuarán posteriormente en Doha, Qatar, aunque no informó la fecha exacta.

El Representante Especial de los Estados Unidos para la Reconciliación de Afganistán, Zalmay Khalilzad, también se refirió a cómo las explosiones cerca de la base estadounidense en la provincia afgana de Bagram afectaron las pláticas.

‘Cuando me reuní con los talibanes expresé mi indignación por el ataque a Bagram, que mató imprudentemente a dos personas e hirió a docenas de civiles. Los talibanes deben demostrar que están dispuestos y son capaces de responder al deseo afgano de paz’, escribió Khalilzad en Twitter.

Según la prensa afgana, esta nueva ronda de debates se centró en temas como la reducción de la violencia, la necesidad de un alto el fuego y de negociaciones directas entre el gobierno de Kabul y el movimiento insurgente, algo que los talibanes rechazan por considerar al ejecutivo una ‘marioneta’ de la Casa Blanca.

Los diálogos entre el grupo rebelde y Washington estuvieron suspendidos desde septiembre, pero el pasado mes de noviembre, en una visita sorpresa al territorio afgano, el presidente estadounidense, Donald Trump, pidió retomar las pláticas de forma repentina.

Las partes coinciden en la necesidad de un acuerdo para poner fin a un conflicto de casi dos décadas, pero aún no encuentran la manera de materializar esos deseos y sobre todo de programar la retirada de las tropas del Pentágono y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte presentes en Afganistán.

Mientras tanto, esta nación centroasiática vive una situación de inseguridad e inestabilidad política y social agudizada desde el 2001 como consecuencia de la invasión de Estados Unidos y sus aliados en una supuesta cruzada antiterrorista. Desde ese momento la población vive días difíciles ante la incertidumbre de saber cuándo acabará el conflicto.