Subida del caudal del río Pilcomayo beneficia más a Argentina y Paraguay

    En primera instancia el desastre ambiental reflejado en una sequía aguda que provocó que las aguas de este caudal bajen al extremo de provocar la muerte natural de peces que es el sustento económico de cientos de familias indígenas de la región, y por el otro, el más grave, la intensa sedimentación que no permite el flujo normal de un río que fue considerado en sus mejores tiempos como una de las vertientes más bendecidas por la naturaleza. Urge adoptar medidas destinadas a salvar esa afluente que pasa por territorio de Bolivia, Argentina y Paraguay.
    Pero, para conocer más sobre el actual fenómeno climatológico por el que atraviesa el río Pilcomayo, que cruza el chaco boliviano (Villa Montes), El País entrevistó al doctor tarijeño en estudios Hidrogramétricos y Antropólogo, especialista en sostenibilidad de recursos hídricos, José Antonio Rojas Madariaga, quien explicó los beneficios o perjuicios que conlleva la subida del caudal como efecto de la temporada de lluvia en esta región, manifestación natural que puede o no beneficiar a los pobladores y comunidades ribereñas del curso natural que tiene ese importante río internacional.
    “Los recursos acuíferos en las llamadas cuencas andinas, se generan en las partes altas pero por lo general benefician a las partes bajas. Y si en el aspecto político ese potencial natural se lo contextúa, entonces se origina una denominada política con características de gestión integral y se la debe considerar prioritariamente en forma coyuntural a las denominadas políticas púbicas que garanticen la conservación del recurso. La gestión sustentable y el desarrollo local y regional; por lo que, cualquier inversión privada en el sector agua debe someterse a estos criterios científicos”, explicó.
    Consultado sobre la crecida y la última riada en este caudal, roja respondió: “¡Cuidado!: las riadas son espejismos ecológicos eventuales, puesto que por la vorágine humana desde hace tiempo que viene depredando la naturaleza organizada, la crecida del afluente pasará por suelo Boliviano como si nada sin dejar beneficios”.
    Indicó de que en forma particular lo referente al río Pilcomayo, que es un importante sistema alimentario de la cuenca llamada del  Plata, la temática es tan apasionante y amplia como la misma Cordillera de Los Andes, sufrió sus transformaciones naturales que para mal de la humanidad estas fueron negativas, gracias a la misma mano del hombre.
    “A diferencia de otras cordilleras del mundo, la Cordillera de Los Andes corre en dirección norte a sur, paralela al Océano Pacífico, abarcando 70 grados de latitud a lo largo del margen occidental de América del Sur. Es que de ahí se origina una de las vertientes que desemboca en el rio Pílcomayo”.
    Actualmente la complejidad geomorfológica y climática del rio Pilcomayo se encuentra en un factor limitante para el desarrollo, porque el mundo moderno no sabe utilizar a plenitud las riquezas que ofrece la diversidad de este río como tal, contrariamente, las limitaciones geográficas y medioambientales fueron convertidas en oportunidades, representada en la implementación de programas que en vez de favorecer a este caudal lo perjudicaron.

    ARGENTINA Y PARAGUAY
    En esos y otros procesos políticos empresariales – dice Rojas – Argentina como el Paraguay y sus respectivas políticas sobre el agua, están intentando definir nueva normas y estándares por lo que atañe a la calidad del agua que, como siguieren las experiencias europeas, tienden a garantizar un llamado “control oligopolístico” del río Pilcomayo y de los mercados y respectivos consumos.
    Señaló que las políticas extranjeras trabajan bajo la consigna de “quien contamina, paga”. Dice que esto debe ser cambiado por el concepto de “quien contamina no puede hacerlo”, ello porque desde mucho tiempo, la actividad minera de los departamentos de Potosí – donde nace el Pílcomayo en las localidades de Yocallas y Cieneguillas – la explotación minera diversa ha depredado los bosques cercanos y del curso de las riveras del río.
    “La proliferación minera hicieron de que tales bosques que eran los llamados ‘originadores de lluvias’ ahora son terrenos totalmente erosionados; ver esas escenas naturales actuales,  hacen que el alma y el sentimiento lloren y se entienda a dónde está llevándonos a la raza humana y el ambicionado concepto social de desarrollo y modernidad”, reveló.
    El antropólogo dedujo y describió que la subida del caudal del río Pilcomayo beneficia más al Chaco argentino y paraguayo, efecto demostrativo de resultados sometidos a cálculos analíticos ortodoxamente académicos y científicos.
    Sostiene que las riadas y crecidas producidas son solamente espejismos ecológicos eventuales porque si bien el caudal y líquidos que conforman el turbión se generaron en la parte alta cordillerana, se benefician con mejores resultados las partes bajas en el lenguaje geodésico y geográfico.