Solo un 50% de los docentes de la UAJMS usan plataformas virtuales

Su mayor preocupación que tienen es que los estudiantes no tengan ningún perjuicio en lo académico y la calidad de su aprendizaje a causa de la suspensión de clases

Estudiantes de la UAJMS - Imagen Referencial

Mientras las universidades privadas van de la mano con la tecnología y al momento resolvieron utilizar las plataformas virtuales para dar continuidad a sus gestiones académicas, en la Universidad Autónoma Juan Misael Saracho (UAJMS) sólo un 50 por ciento de sus docentes conoce la herramienta Moodle.

El Vicerrector de la UAJMS, Ricardo Colpari, apuntó que la mayor preocupación que tienen es que los estudiantes no tengan ningún perjuicio en lo académico y la calidad de su aprendizaje a causa de la suspensión de clases por la pandemia del coronavirus y “avanzar en lo que se puede”.

Sostuvo que el tema de las clases virtuales en la UAJMS es parcial, informó que el año pasado se inició un proceso de formación y actualización a los docentes sobre la plataforma Moodle, se lo hizo a un 50 a 60 por ciento de ellos, “pero es algo que se hace lo que se puede, otros ya estuvieron preparados, es muy heterogénea la capacitación”.

“Más allá de que en este momento se estén dando clases virtuales, aunque no en un 100 por ciento, pero hay docentes que están utilizando las diferentes plataformas como el Moodle, Classroom, Zoom, entonces eso no es una solución integral, óptima por la realidad en la que estamos viviendo”, agregó.

Este tema es muy sensible, dijo, porque se trata de la educación de los jóvenes y deben ver una solución que apunte a, si no recuperar el tiempo, por lo menos a que no haya mayor perjuicio entre los estudiantes.

Ente las ideas que trabajan, por ejemplo, es dar prioridad al proceso de enseñanza –aprendizaje y reducir el tiempo de la evaluación que dura un mes a una semana de manera continua, mientras que otra opción es que el semestre se lleve a cabo de manera regular, con todo el calendario y dictar un curso de verano intensivo, pero no en 30 días, sino en tres meses.

“Esto tiene que ser consensuado con el sector docente y el estudiantil porque hay cogobierno y obviamente lo que convenga a los intereses fundamentales, que los chicos aprendan y entiendan lo que se da en cada materia y se tome la decisión”, indicó.

Privadas

Entretanto, la docente de la Carrera de Comunicación de la Universidad Católica Boliviana (UCB) en Tarija, Karina Olarte, informó que la política de apoyo con plataformas virtuales a las clases presenciales fue implementada hace dos años atrás, y su uso se intensificó en 2019 con

“Se entiende que la educación tiene que estar a la misma altura del desarrollo tecnológico y por lo tanto en muchas de las materias se fueron implementando como formas de apoyo a la parte presencial, en la coyuntura por la que atravesamos con el Conid -19 lo que se ha hecho es  fortalecer esta modalidad sin que sea una obligatoriedad para todos los estudiantes”, argumentó.

Consideró que no todos los estudiantes tienen el acceso suficiente al internet, por lo que se utilizan esas modalidades en base a una planificación, se realizó una reelaboración de esta, se ajustaron competencias y objetivos para que su uso y que ayude a llegar a las metas programadas y no perjudicar el avance de la formación de los estudiantes.

Se tiene flexibilidad en el caso de los chicos que no tiene acceso a internet, para aquellos que se han quedado sin crédito, otros que viven en lugares donde no llega la señal de Wi Fi, se buscaron formas alternativas para ayudarlos a lograr sus objetivos, el teléfono, el correo electrónico porque, dijo, lo importantes es que continúen con su proceso de aprendizaje.

En el caso de las clases prácticas y trabajo de campo, estas se han postergado y, dependiendo de cuál sea el desenlace de la coyuntura actual, se las realizará a final del semestre o ver formas alternativas de recrear situaciones que puedan ayudar en la formación de los estudiantes.

En el caso de la Universidad Privada Domingo Savio (UPDS) se conoce que adoptaron similares acciones con plataformas propias orientadas a la regularización de sus actividades académicas como la presentación de tareas y trabajos prácticos.