Solo puede quedar uno

No está muy claro cuando se cierran unas campañas y empiezan otras. Los asesores, por lo general, optan por recomendar un continuo y abusan de la perspectiva electoral a lo largo de toda la comunicación de gestión, cada vez más personificada.

El virtuoso círculo de la política se cierra cuando logras ganar todas las elecciones sin importar el resultado. Lo ideal en ese sentido sería lanzar una carrera tras otra sin esperar a los resultados. Es más o menos lo que está pasando con la anticipación del calendario electoral para las departamentales, cuando ni siquiera hay una convocatoria formal.

Mañana se acaba el plazo para registrar alianzas que quieran concurrir a las elecciones departamentales. El asunto no es excluyente, pero si importante. Es verdad que finalmente cualquier partido que concurra individualmente puede traer cualquier invitado a sus listas, pero lo que no está permitido es el transfugio. En ese sentido, alguien con militancia en A no podría presentarse con el partido B si antes no hay una alianza entre A y B.  O que renuncie a su militancia original antes de ser inscrito en la otra. Aunque también es cierto, dicen los operadores, que en materia electoral ya no hay nada escrito, salvo en el Pacto de San José.

En Tarija se presumen dos candidaturas evidentes para marzo 2020: La del MAS, única estructura con militancia real en todo el país, y la de Todos de Adrián Oliva, ahora integrado en Comunidad Ciudadana, y que lógicamente buscará la reelección.

Siglas departamentales hay unas cuantas: Primero la Gente de Rodrigo Paz, UNIR de Óscar Montes, Camino al Cambio de Mauricio Lea Plaza y María Lourdes Vaca, ISA, TPT, etc., además de las nacionales que pueden concurrir en el territorio, dígase Unidad Nacional, Demócratas y MNR entre otros.

La posibilidad de hacer un frente de “todos contra Todos” está sobre la mesa desde hace bastantes meses, y sin embargo, nadie parece ahora ver muy claro el objetivo. Quedan 20 días para elecciones, pero los cálculos agobian.