Senamhi alerta sobre heladas inminentes en la zona alta

Ante pronósticos del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) de Tarija, Defensa Civil solicitó a los municipios de Yunchará y El Puente realizar un trabajo preventivo para afrontar de mejor manera el descenso de temperaturas que se prevé en la zona alta del departamento, ya que se quiere priorizar la seguridad alimentaria evitando pérdidas por las heladas.

La zona alta de Tarija es donde más heladas se presentan en los últimos años, reportándose pérdidas de cultivos y de ganado, que ponen a prueba la resiliencia de los productores que habitan esa zona caracterizada por dedicarse a las actividades agrícolas y ganadería pese a las condiciones extremas.

Javier Gallo, responsable de Defensa Civil en Tarija, manifestó que ante los pronósticos climatológicos se plantea que tanto la población como las entidades de la zona alta donde se tienen los municipios de Yunchará y El Puente, puedan reducir la afectación en el sector productivo, por lo que llamó a las autoridades a preparase y a aplicar un plan conjunto.
El funcionario indicó que en el 2011 se tuvo un record en descenso de temperatura que llegó a los 10.5 grados y afectó a todo el departamento, por lo que es necesario que todas las autoridades sigan de cerca el factor climático ya que se lanzará las alertas en caso de ser necesario.

Por su parte, el director del Senamhi, Víctor Carrillo, a tiempo de indicar que ayer se tuvo las temperaturas más bajas en lo que va del año llegando a los 8 grados, explicó que prevé en los próximos días la temperatura más baja se dé en el municipio de Yunchará con 0 grados, comportamiento que continuará presentando cifras similares en la semana.

El dirigente campesino de Yunchará, Agustín Casazola, indicó que hace falta mayor organización para hacer frente a estos embates de la naturaleza, y se requiere de trabajos que se hagan con anticipación. En cuanto a los productores, indicó que tienen métodos preventivos que se usan en el campo, como realizar la cosecha antes de tiempo o regar los cultivos para que el suelo mantenga humedad y pueda soportar el frio.

Sin embargo, el dirigente reconoció que a nivel institucional es necesario trabajar más a profundidad ya que en años anteriores se tuvieron heladas y generalmente los campesinos se han visto solos a la hora de recuperarse de las pérdidas de sembradíos, siendo un problema también que generalmente se dan estas heladas de forma sorpresiva, pues la información no se canaliza desde las instituciones.

“Esperamos que una vez que se tengan los datos nos puedan alertar para que se alisten en el campo. Pedirle a las alcaldías y subgobernaciones que juegan un papel importante en la coordinación para prever y ayudar. En la zona alta tenemos plantaciones de haba, zanahoria, arveja, maíz, cebolla, como también ganado ovino y camélidos”, aseveró.

Yunchará aún se recupera de la riada

En el 2018 en Yunchará se realizó el levantamiento de datos por la pérdida de cultivos a raíz de las riadas, con el compromiso de destinar recursos para ayudar a los productores a recuperarse. Un trabajo importante ha sido rehabilitar los sistemas de riego y de agua para consumo; sin embargo, los campesinos creen que la burocracia hace que la ayuda no llegue a todas las comunidades con la prontitud que se requiere.
La campaña solidaria que se realizó en la capital tarijeña resultó favorable para paliar la falta de alimento, siendo la mayor parte de las donaciones provenientes de unidades educativas que juntaron alimentos secos que se entregaron a las familias más necesitadas. Sin embargo, la historia de afectaciones por el clima en este municipio es de larga data.
En el 2017, este municipio sufrió una helada contundente que afectó al 80 por ciento de las comunidades, donde distintos productos fueron declarados perdidos. Pese a los anuncios de relevamientos de datos de pérdidas no se conoció finalmente el tipo de ayuda que se recibió. Entre el 2015 y 2016, debido a los desastres Yunchará formó parte de los beneficiarios que accedieron al Seguro Agrario.