Sánchez accede a vender cada año menos gas a la Argentina

Después de unas semanas de pulso indisimulado por parte de Argentina y negado por parte del Ministerio de Hidrocarburos, su titular, Luis Alberto Sánchez, confirmó que se han sentado a la mesa de negociación exigida por los vecinos para reducir los volúmenes y acomodarlos a las necesidades de Argentina.

“Seguramente en los próximos días llegaremos a acuerdos. Uno de los primeros acuerdos es que los 3,76 TCF que tenemos que entregar, vamos a cumplir, (pero) seguramente ya no será un contrato hasta el 2026, sino será más allá del 2030, las nominaciones variarán” aseguró el Ministro en conferencia de prensa.

En la práctica, ampliar el tiempo del contrato y no los volúmenes totales a entregar supone reducir los millones de metros cúbicos que cada día se exportan y que actualmente rondan los 20 millones de metros cúbicos y pretendían alcanzar los 27 hasta el 2026; en consecuencia, también se recibirán las mismas regalías en un plazo mayor, es decir, menos cada año. Sánchez, con su relato habitual, lo presentó como una buena noticia incluso la parte en que se sondea la posibilidad de transferir parte del negocio a empresas privadas argentinas.

“La reingeniería en nominaciones y precios, no van a afectar a los ingresos de Bolivia”, precisó Sánchez en relación, se entiende, al global, pero no al anual, con los riesgos que incluye las variaciones de precios en un plazo mayor.

Las multas
El ministro de Hidrocarburos aseguró el lunes 5 de noviembre que se ejecutarían las boletas de garantía por los impagos acumulados desde el mes de mayo, que según sus propios cálculos se elevaban a 450 millones de dólares. Ayer sin embargo el monto se redujo a “289 de los cuales 283 millones de dólares corresponden a la deuda en mora por volúmenes de gas natural enviados de los meses de junio, julio y agosto; y 6 millones de dólares corresponden a los intereses acumulados por facturas impagas”.

Sánchez puso especial relevancia en destacar la buena relación entre los países luego de la hostilidad verbalizada por el embajador Normando Álvarez, que advirtió con problemas en el caso de la ejecución de las boletas. “El país vecino se comprometió a pagar el resto de la deuda hasta finales de la presente gestión; sin embargo, en caso de incumplimiento y de tener que ejecutarse la boleta de garantía.

La ejecución de la boleta de garantía está establecido en el contrato, que de ninguna manera significa una ruptura de las relaciones comerciales; es un hecho que se prevé en caso de incumplimiento de pago.

Nosotros comprendemos la situación, sabemos que Argentina va a cumplir, son solo temas contractuales y en algún momento se puede tomar la decisión de ejecución de la boleta, que no afectará las relaciones – dijo Sánchez en un tono diferente – El embajador no está al tanto de la reuniones que llevamos. Las ejecuciones son lo que dice el contrato, el embajador debería leer el contrato (…), es normal ejecutar o no ejecutar las boletas”, justificó.

El contrato
El ministro Sánchez destacó que las relaciones con las autoridades argentinas son “muy cordiales” y dijo que en ese marco se avanza en oportunidades para ingresar a nuevos mercados a través de las empresas privadas. No se han especificado las condiciones en las que se pretende desarrollar esto.

Sánchez también explicó que se está accediendo también a la solicitud de Argentina de diferenciar volúmenes por invierno y verano, aunque también dijo que se buscarían nominaciones “más estables”. Lo cierto es que las peticiones de la Argentina han estado siempre cerca de los máximos hasta el último mes, en el que han descendido a apenas 12 millones de metros cúbicos sobre los 20 que se pueden solicitar.

En invierno de 2016, Argentina cobró una multa de dos millones de dólares por tres días de incumplimientos tras los problemas en Margarita.

Bolivia llega débil a la negociación por el gas

Argentina ha anunciado nuevos hallazgos de gas natural no convencional en Vaca Muerta y la autosuficiencia energética para 2020; Bolivia, sin embargo, no tiene otra alternativa para su gas luego de que Brasil, que anda en las mismas intenciones de lograr el autoabastecimiento desde su territorio con el proyecto Presal, niegue otro acuerdo similar al que vencería en 2019, y del que Sánchez también dice que será alargado para alcanzar a entregar todo el volumen comprometido, aunque no se refiere a los pagos y sus cláusulas.

Además de estos mercados, Bolivia tenía la oportunidad de alcanzar las costas del Pacífico a través de alguna alianza – se habló de conectar ductos con Perú y de Ilo en el Gabinete binacional 2016 – para acceder así al mercado de ultramar del Gas Natural Licuado, que se mueve a través de barcos metaneros. No se avanzó.

Para sustituir ingresos y ganar soberanía, también se impulsaron los proyectos de industrialización, particularmente de plástico, que se debían instalar en Tarija y que sin embargo están seis años demorados respecto al plan original y no se esperan hasta 2024.
El proyecto de industrialización necesitaba de la constitución de una reserva estratégica de gas que garantizara la solvencia de los proyectos, pero hasta el momento no se ha instaurado y siguen las dificultades en encontrar nuevas reservas.

En esa coyuntura, Argentina ha forzado cambios favorables a sus intereses en la negociación que el Gobierno boliviano, necesitado de ingresos como indican los analistas, se está viendo obligado a aceptar. Las hostilidades entre el Gobierno de Evo Morales y el de Mauricio Macri, que nunca se han visitado oficialmente y tres veces se ha cancelado la cumbre prevista, se enmarcan también en la lucha ideológica que representan ambos.