San José queda en manos de la empresa inversora

El futuro del club San José está en manos de la empresa inversora Piskajira Hirnakiri, que reiteró su compromiso de pagar una planilla de sueldo este martes y cubrir con la deuda económica con jugadores que pasaron por sus filas para levantar la sanción de la FIFA y permitir la habilitación de nuevos futbolistas para la gestión 2020.

Con la mediación del Gobernador de Oruro, Zenón Pizarro, se llevó adelante una reunión la mañana del lunes para encontrar una solución, luego de la renuncia presentada por Marcelo Flores a la presidencia la noche del domingo, cansado de la presión y el ambiente tenso que se generó dentro del club.

“Esta empresa ha garantizado pagar las deudas para levantar las sanciones de la FIFA. Mañana (en referencia al martes) se pagará una planilla a los jugadores que están acá”, declaró la primera autoridad departamental de Oruro.

Este compromiso estaba sobre la mesa desde la anterior semana, es así que los jugadores reiniciaron el trabajo al mando del entrenador Omar Asad, pero el fin de semana hubo un cortocircuito entre un grupo de futbolistas y el representante legal de la empresa, José María Cuéllar. La falta de entendimiento en la parte económica provocó que Didí Torrico, Jair Torrico, Marcos Barrera y Helmut Gutiérrez se machen de Oruro para fichar por otros clubes.

“El momento no es de criticar ni de buscar culpables es momento de que busquemos la salida. El momento es de reflexionar y busquemos juntos una salida. Esta es la única salida, después no hay quién pueda venir a colocar el dinero que necesita el club”, mencionó Pizarro, en medio de los gritos de algunos hinchas que asistieron a la conferencia pidiendo una solución cuando falta diez días para el cotejo frente a Guaraní (Paraguay) por la Copa Libertadores de América.

Flores presentó su renuncia hace días, fue rechazada en ese momento; sin embargo, la presión de la hinchada sobre su persona y familiares provocó que deje el cargo y que la empresa, representada por Huaskar Antezana y Carlo Delgado, se haga cargo de todo.

El presidente saliente indicó que ha percibido posiciones cerradas en los dos lados de la negociación y reveló que trató de “mantener el equipo y tener una transición llevadera y no radical como piensa la empresa. Hubo jugadores que no cedieron a un reajuste salarial”, comentó.

La presidencia de Flores duró 12 días, en este corto tiempo la presión rebasó sus límites y se encontró con deudas de la gestión de Wilson Martínez no sólo deportivas, sino institucionales. “Solicito a quién se haga cargo del club máximo una auditoria como corresponde. Agradezco la confianza y reiterando que no obtuve ningún beneficio personal ni económico del club”, finaliza su carta de renuncia.