Recorre América en defensa del derecho de los animales

Álvaro Pérez Ramírez es un veterinario estadounidense que un día emprendió su viaje por el continente americano llevando consigo un modelo de ley para la defensa de los derechos de los animales. Hasta la fecha recorrió 22 países montado en su bicicleta. Su último destino ha sido Bolivia.

Es fanático de Mahatma Gandhi, Ernesto ‘Che’ Guevara, la Madre Teresa de Calcuta y Martin Luther King, razón por la cual también se puso la meta de generar un bien, y ese es el de luchar por los animales. Entonces decidió iniciar su viaje, pero la economía no le alcanzaba para transportarse en avión o bus, es por ello que optó por su bicicleta.

Partió de Quebec, Canadá en julio de 2008, atravesó diferentes ciudades y pueblos hasta llegar a Bolivia. Ahora se encuentra en el municipio de Padcaya, realiza un voluntariado enseñando deporte a los estudiantes y a la vez trata de concienciar a la gente sobre el cuidado a los animales y el respeto a sus derechos.

“Ya son 22 países andando en bicicleta llevando mi lucha, que es el no maltrato animal, concientizar a la gente de que estos seres de cuatro patitas son seres que sienten, tienen corazones, sufren, lloran, tienen sentimientos”, realza este médico veterinario.
Pérez cuenta que cada vez que llega a un ‘pueblito’ busca al perro más maltratado o enfermo y es a quien le dedica todos sus cuidados y conocimientos médicos. Cada mañana sale con un objetivo y es el de ayudar a un animal que lo necesite.

Critica que la Ley Nº 700 de Protección Animal de Bolivia no se aplique como debería ser, a diferencia de lo que ocurre en otros países como en Norteamérica donde se sanciona incluso que un perro esté amarrado.

Cuando llega a cada departamento del país que sea, él entrega un proyecto de ley de Protección Animal de Greenpeace al Gobernador, pues considera que la norma en defensa de los animales debe ser mundial.

A su vez, este norteamericano propone que todos los veterinarios se organicen y regalen un día de voluntariado.

“Esto quiere decir que a mi consultorio me traigan todos los animalitos que están enfermos, así la gente tenga plata o no la tenga, y yo voluntariamente los curo, entonces hoy me toca a mí y al otro día a otro veterinario. Y es bonito, habría menos maltrato animal. ¿Qué me cuesta a mí esterilizar a una perrita?, cuando uno tiene voluntad eso lo hace gratis”, enfatiza.
Consultado sobre el caso de la mujer que mató a un perro por robarle carne en la ciudad de Cochabamba, Pérez refiere que aquel acto no se justifica por ningún motivo, ya que el “perrito” lo hizo porque tenía hambre. “Me parece bien que la gente aprenda que un animal es una persona más en la casa”, agrega.

En este marco también recuerda que en una ocasión el canal Discovery Chanel le hizo una pregunta: Si hay un accidente y están involucrados una persona y un animal, ¿usted a quién salva? Y el veterinario respondió que al animal, porque por la persona va la Cruz Roja, la ambulancia o los bomberos, pero al “animalito” lo dejan de lado.

Pérez está contra el comercio de animales, aquel en el que algunas personas hacen parir a sus ‘perritas’ para vender a sus crías de raza, y es en ese sentido que denuncia lo que le pasó en Padcaya.

“El Mono”
Cuando Pérez llegó a Tarija se trasladó hasta el municipio de Padcaya porque ahí tenía la oportunidad de realizar un voluntariado. En ese pueblo vio a un perro totalmente enfermo con sarna, anemia en tercer grado, descuidado, olvidado, que tenía sólo “piel y huesos”.
Pérez preguntó que “quién era el dueño” del animal pero nadie apareció, razón por la cual decidió adoptarlo y curarlo. Pasó el tiempo y “el Mono” –como él lo llama- se recuperó totalmente, y es cuando apareció la supuesta propietaria, se llevó al perro y “ahí lo tiene amarrado”.

“La señora es maltratadora de animales porque mantiene a una perra amarrada en su casa, haciéndola parir y vendiendo a los cachorros. Y lo que pasó con el Mono es que lo vio grande y sano, ella lo cogió y lo amarró, y no me lo quiere entregar. La señora quiere al perro sólo para ponerlo a parir con la perra a ver si los perritos le salen de ojos azules porque el Mono tiene ojos azules”, denuncia.

Incluso por tratar de recuperar a su perro, Pérez fue denunciado por el delito de amenazas. La supuesta maltratadora responde a las iniciales V.V., y es del municipio de Padcaya.
El veterinario informa que pidió ayuda a la Sociedad Protectora de Animales de Tarija (SPAT), pero no recibió apoyo alguno.

Objetivo
Ramírez se va de cada pueblo cuando considera que ya cumplió su labor. Su objetivo final es proteger a los animales. “Que la gente se concientice de que ellos son personitas que no hablan pero sienten, son seres que te aman, que dan mucho y uno no les devuelve nada. Y ellos no tienen la culpa de estar incrustados en la sociedad, nosotros los trajimos, entonces hagámonos responsables de ellos. Cero comercio de animales, cero maltrato animal, quiero eso. El día que eso suceda, muero feliz”, indica.
Finalmente concluye con esta frase: “Mientras ellos no tengan voz, no se van a cansar de escuchar la mía”.

Creando conciencia
Carmen es una de las personas que entendió que el cuidado animal es un deber de toda persona. Es así que cuenta su historia: ella adoptó a una perrita, se la llevó a su departamento pero ahí el problema era la propietaria de la casa, pues no le permitía tener animales debido a que supuestamente causaba muchas molestias.

Entonces Carmen decidió regalar a su mascota, le pidió al veterinario Álvaro Pérez que le ayude a conseguir una familia que adopte a su perrita, sin embargo cuando llegó el momento, no quiso entregarla y se la quedó porque ya se había encariñado con ella. Frente a todo decidió luchar para quedarse con un animal que le hace mucho bien tan sólo con su compañía.

MÁS DETALLES SOBRE EL DEFENSOR DE ANIMALES

Reconocimientos
Álvaro Pérez obtuvo una serie de reconocimientos y premios por su labor en defensa de los animales. En Bolivia fue reconocido por los gobernadores nueve departamentos al igual que en diferentes países por los que pasó.

Agradecimientos
Pérez agradece al alcalde de Padcaya Roger Farfán, quien también tiene el oficio de veterinario; a la señora Teresa de Padcaya; a Paty de la ciudad de Tarija, entre otros. Estas personas apoyaron económicamente para el tratamiento y curación de su perro “Mono”.

Nuevos proyectos
El veterinario estadounidense habló con la Ministra de Cultura y el Ministro de Deporte, quienes le comentaron que tienen un proyecto para la reinserción de los privados de libertad, visitas sociales a los asilos de ancianos y a los colegios, todo ello con ayuda de los animales.