“Pudo ser una tragedía”: Drámatico relato del chófer del bus de Boca atacado por hinchas de River

Según cuenta, el hombre perdió el conocimiento y se "quedó sin aire" varios segundos antes de sentir una lluvia de piedras caer sobre la carrocería.

Fanáticos saludan a los jugadores de Boca Juniors mientras su autobús sale del hotel camino al Estadio Monumental de Buenos Aires, el 24 de noviembre de 2018.

El сhófer del autobús que fue apedreado mientras llevaba este sábado a los jugadores del club argentino Boca Junior hacia el Estadio Monumental, donde estaba previsto que se disputara la final de la Copa Libertadores de América, compartió su experiencia de lo que sucedió en el interior del vehículo minutos después de los hechos.

En un diálogo con la cadena ESPN Argentina, el conductor, conocido como ‘El Gringo’, reveló que sufrió una descompensación en el momento de los ataques que obligó al vicepresidente del club, Horacio Paolini, a tomar el control del volante por unos segundos.

“Yo reaccioné de vuelta y traté de hacer lo posible para traer a los muchachos a salvo acá [al estadio]”, aseguró el chófer, admitiendo que si Paolini no hubiera actuado con rapidez, habría sido una “tragedia”.

Según cuenta, perdió el conocimiento y se “quedó sin aire” por segundos, antes de sentir la lluvia de piedras caer sobre la carrocería. “Lo peor sucedió en las calles Quinteros y Libertador: ahí fue el ataque masivo. Después, cuando pasamos la rotonda, parecía que nos esperaba un ejército”, describió.

“Venimos a un partido de futbol, no a una guerra”, lamentó.

El capitán del cuadro ‘xeneize’, Pablo Pérez, y el mediocampista Gonzalo Lamardo resultaron heridos en los actos violentos. Ambos fueron trasladado a un hospital y los médicos médicos determinaron que Pérez tiene una úlcera en la córnea del ojo izquierdo. De acuerdo con el diario As, Perez no jugará el partido de vuelta de la Libertadores, que está previsto que se juegue este 25 de noviembre.

Tomado de RT