Promesas pendientes: El Instituto Cardiovascular de San Lorenzo

Terrenos para el cardiovascular en Tarija

La salud se puso “de moda” ya en la campaña electoral anterior, y en ese marco nació el proyecto del Instituto Cardiovascular de San Lorenzo, un Hospital de cuarto nivel especializado en cardiología, y que venía apadrinado por el senador del Movimiento Al Socialismo Milcíades Peñaloza, que acababa de superar problemas serios en ese mismo ámbito médico. Era 2015.

Desde entonces se han sucedido una enorme cantidad de promesas, anuncios y plazos, que efectivamente no han concretado otra cosa que la transferencia de terrenos del Gobierno Municipal de San Lorenzo en favor del Ministerio de Salud. “La Cámara de Senadores sancionó este martes 1 de octubre de 2017, el Proyecto de Ley que aprueba la enajenación a título gratuito de un lote de terreno, a favor del Ministerio de Salud, con destino exclusivo para la construcción del Instituto Cardiovascular, en el Gobierno Autónomo Municipal de San Lorenzo del departamento de Tarija. El bien inmueble tiene una superficie de 71404 metros cuadrados (m²), de propiedad del Gobierno Autónomo Municipal de San Lorenzo, ubicado en la Zona de Rancho Norte”, indicó la nota de prensa.

Los comunarios del Rancho llegaron a exigir incluso la reversión de esta Ley al no materializarse, sobre todo luego de que el Ministerio de Planificación de Mariana Prado anunciara en junio de 2018 un préstamo de 300 millones de dólares del Banco Mundial para financiar 10 hospitales en el país, entre los que no se encuentra ninguno de Tarija, ni siquiera el Cardiovascular para cuya construcción se buscaban fondos en el plano internacional.

El cuento coreano

La última información relevante la dio el diputado Ignacio Soruco, habitual portavoz de las gestiones en estos proyectos prometidos por el Gobierno hace un par de semanas, cuando aseguró que se estaba gestionando un crédito bilateral con el Gobierno de Corea para financiar el proyecto que cifró en más d 150 millones de dólares.

“Tenemos información de que se estarían ultimando detalles de la negociación para suscribir un contrato de crédito con el Banco de Desarrollo de Corea, por aproximadamente 1.047 millones de bolivianos, un equivalente a 152 millones de dólares, que al ser un proyecto llave en mano, incluye lo que es diseño, construcción, equipamiento y la puesta en marcha de al menos dos años, es decir la operación del proyecto”, informó a la ABI.

No se conocen mayores informaciones al respecto, si bien en febrero de este mismo año el alcalde de San Lorenzo, Miguel Ávila, dijo – según recogen varios medios – que ya habían visitado las instalaciones del municipio la empresa coreana que se había adjudicado el proyecto. Algo que no es evidente.

Soruco, quien desapareció durante la primera parte del año debido al desgaste, insistió en que el proyecto no ha sido eliminado de los planes del Gobierno, pese a que se han priorizado otras inversiones en otros departamentos. “Este proyecto fue una promesa electoral, luego se lo incluyó en la ley del Plan de Desarrollo Económico Social 2016-2020 en la parte de infraestructura de salud se ha priorizado este hospital, luego en la ley hospitales para Bolivia, igual figura este hospital”, agregó.

 

Equipar los hospitales, un asunto pendiente

El Hospital Oncológico es un proyecto ambicioso financiado por el Gobierno nacional y con participación de las autoridades locales, pero que tendrá en el corto plazo que definir la inversión en equipamiento. Lo propio con el Materno Infantil, pues de nada sirven las infraestructuras sin equipos médicos y sin personal suficiente. El Gobierno ha amagado varias veces con compromisos al respecto incluso en el marco del Sistema Único de Salud, pero aún no se ha resuelto.